Producto

De México a Perú

Cuando a finales del siglo XV llegaron los españoles a un nuevo territorio, desconocían prácticamente todo. No sabían si era continente o isla, no conocían ni el clima, ni la orografía y desconocían a los habitantes autóctonos. Pero lo que más deseaban saber, después del hambre pasada en la travesía, eran las posibilidades de alimentarse que los nuevos territorios ofrecían.

El jamón que tan bien salaba Dulcinea

“Esta Dulcinea del Toboso, tantas veces en esta historia referida, dicen que tuvo la mejor mano para salar puercos que otra mujer de toda la Mancha”.

Odisea en el mar

Si La Liga Hanseática y numerosos armadores se hicieron ricos gracias al detalle de la Iglesia Católica de imponer, primero, 180 días al año sin carne e inventar la carne fría (el pescado) que sí podía comerse, millones de pescadores arrostraron viajes de hasta ocho meses, húmeda la ropa y el lecho de paja, podrida el agua potable...

La pasta que destronó al macaron

Éclair es rayo, en francés. Y como esa pasta -que, se dice, inventó el propio Carême hacia 1850- era devorada a la velocidad del rayo, un pastelero parisino la bautizó éclair en 1850. En el 2002, Fauchon la relanzó. Hoy coloniza París, en dulce y salado y mil sabores.

Las joyas de las rías

Pequeños, sabrosos, frescos, yodados bocados de mar. De entre la arena, durante las mareas bajas, se marisquean almejas y berberechos. Las ostras crían ya bajo vigilancia. Por origen y tamaño, también entre los bivalvos hay clases.

El foie-gras y la amargura

De los considerados grandes manjares ha sido uno de los más profanados. Su oferta excesiva, su mediocre calidad y su preparación inadecuada han generado el hartazgo del gourmet. El reto del foie—gras es recuperar el trono que le corresponde.

La dieta de Don Quijote

La mesa de cualquier familia mediana de nuestro Siglo de Oro era la que pintaron Rojas Villandrando en “El viaje entretenido” o Quiñones de Benavente en el “Entremés del Mayordomo”. Francisco Delicado publicó en 1528 su novela dialogada “La lozana andaluza”, fiel reflejo de la cocina española de aquel tiempo, pues Lozana no olvida ningún plato cuando enumera los que aprendió de su abuela.

Huevos a la flamenca

Plato sabroso y suculento que, lamentablemente, ha desaparecido de la restauración pública. Ojalá se recuperara, ahora que vuelve la cocina tradicional. En 1959, Camilo José Cela ya reividicaba la categoría gastronómica del recetario tradicional andaluz. Los huevos a la flamenca, entre otros.

Casa da Prisca

Desde la ciudad portuguesa de Trancoso, en la región Beira Interior Norte, una selección de carnes, frutas y verduras de la zona, transformadas en cremas, patés, mermeladas, compotas o salsas, viajan por el mundo con el sello de calidad de esta empresa casi centenaria.