Poca presentación necesitan los hermanos Miguel y Marcos Eguren en el mundo del vino, y menos su padre, Guillermo, al que ellos refieren constantemente la base de su éxito, consultan y homenajean en cuanto se presenta la ocasión. No en vano, el precioso paisaje que rodea Viñedos de Páganos está presidido por una entrañable escultura de sus padres. Fue Guillermo, el coleccionista de viñedos, quien en 1975 vio el potencial de estas tierras cercanas a la localidad que da nombre a la bodega y unificó y plantó 150 ha entre las que se encuentra El Puntido, vocablo antiguo que significa descansillo, semejante a la terraza que forma este viñedo excepcional entre la Sierra de Cantabria y la depresión del río Ebro.
Las bodegas
En San Vicente de la Sonsierra, de donde son oriundos, ya contaban con varios viñedos desde hace generaciones, pero fue el tesón de Guillermo de seguir buscando parcelas aquí y allá, lo que ha generado que Marcos Eguren, enólogo, se conozca las características de cada tierra y la evolución de cada uva al dedillo, pues según él mismo asegura, el éxito de sus vinos empieza en el viñedo, aunque luego haya mucho por hacer. Los Eguren ya tenían su bodega en el casco antiguo de San Vicente de la Sonsierra, pero Miguel, gestor empresarial de los proyectos familiares, vio el potencial tanto de los viñedos adquiridos por su padre como de la capacidad enológica de su hermano –galardonado como uno de los mejores del mundo– y juntos fundaron en 1998 Viñedos de Páganos y en 2006 Viñedos Sierra Cantabria. Cuentan además con otra bodega en Toro, Teso La Monja, y Dominio de Eguren, donde vinifican variedades de toda España.
Los vinos
En todos sus viñedos desarrollan una viticultura integrada, respetuosa con el medioambiente, sin herbicidas ni productos sistémicos, que nutren con abono orgánico con periodicidad bianual. Para ambos vinos, tanto la vendimia como la selección se realizó de forma manual en una añada que produjo una cosecha sana, con buen tamaño de uva y un rendimiento ligeramente superior al de un año normal.
La familia Eguren es pionera en la elaboración de vinos de Rioja de parcela, siguiendo el modelo de Borgoña, como refleja éste Reserva Única que procede de un único viñedo de primera calidad, en palabras de Marcos, “un tinto con un marcado carácter primario, muy aromático, con fruta madura y una buena estructura y acidez. Puro carácter”. Mientras Calados del Puntido, que proviene de una sección más llana y de menor altitud expresa “la frescura y mineralidad del tempranillo en una zona límite de cultivo”. Ambos vinos, guardados en óptimas condiciones, evolucionarán hasta, por lo menos, 2037.