El fundador de UKAN Winery lo tiene claro, para despuntar hay que cuidar absolutamente todos los detalles con ahínco, por eso ha creado una bodega premium con visión propia: un proyecto pequeño, artesanal y con una lectura contemporánea del territorio. Ubicada en Laguardia, cuida tanto los viñedos que la rodean como otras parcelas dispersas por Elciego, Elvillar, Lapuebla de Labarca y Labastida, municipios todos icónicos en la Rioja Alavesa.
Fundamentos
Con Béquer Prieto como director técnico, han escogido un camino determinado por: la selección rigurosa de parcelas emblemáticas, la elaboración por separado de cada viñedo y el ensamblaje final como acto de síntesis. Practican una viticultura sostenible, sin herbicidas ni pesticidas, con control de rendimientos adaptado a cada parcela. En bodega, la intervención es mínima pues su objetivo es que cada viñedo hable con claridad y que el vino final sea complejo, elegante y atemporal. Y lo están consiguiendo, el proyecto empezó en 2017 y su primer vino, UKAN 2018 que se presentó en febrero de 2021, obtuvo una buena acogida que ha ido en aumento añada tras añada, hasta ésta última que se caracteriza por equilibrar adecuadamente con centración y frescura.
Ukan 2021
Nace de la selección de tres viñedos viejos de tempranillo cultivados en vaso en Laguardia; Valderromán de 1945, El Estado de 1966 y Zarzamochuelo de 1940. Todos en suelos arcillosos de base calcárea, rendimientos bajos y una exposición que favorece la maduración lenta. Cada una de estas parcelas se elabora por separado y posteriormente se efectúa el ensamblaje. La vendimia se realizó manualmente en cajas de 15 kg con el fin de preservar la integridad del racimo hasta la mesa de selección donde se escogen aquellos que reúnen las características buscadas y se clasifican para una segunda selección grano a grano, pues defienden que la calidad del vino se construye en el viñedo. La fermentación se llevó a cabo en tinas de roble abiertas de 20 hl con bazuqueos manuales para pasar al periodo de crianza que se alargó 16 meses en barricas de roble francés de 225 litros, con un 50% de madera nueva.
Con una producción limitada de 15.000 botellas, el resultado es un vino estructurado y elegante pero con la tensión y vitalidad propias de Rioja Alavesa que, guardado en óptimas condiciones, evolucionará favorablemente hasta 2036.