Esta prestigiosa bodega del Valle del Ródano fundada en 1946 pasó, en 2004, a manos de la familia Chapoutier que supo mantener la identidad y calidad en alza de sus vinos gracias a la dirección de Damien Brisset. Cuenta con una superficie total de 27 hectáreas de viñedo repartidas por las DDOO más sobresalientes de la zona norte del valle; Hermitage, Crozes-Hermitage, Saint-Joseph y Cornas. Con una filosofía basada en el respeto absoluto por la tierra, se adelantaron a su tiempo cuando en los años 90 decidieron tratar sus vides bajo los principios de la agricultura ecológica, respetando así los ciclos naturales e introduciendo prácticas biodinámicas. Sus viñedos, repartidos a lo largo de 70 km, presentan tal variedad de suelos que en cada una de sus elaboraciones el objetivo principal es captar la esencia del terroir.
Prácticamente un 80% de sus viñedos de variedades blancas está compuesto por marsanne, una uva que se caracteriza por aportar cuerpo y cierta textura untuosa.
Para este monovarietal eligieron uva de la DO Saint Joseph, situada al oeste del Ródano, casi en la mitad de la zona septentrional, donde gozan de un clima templado continental con influencias mediterráneas. La vendimia, exclusivamente manual, se realizó cuando la uva presentaba un punto de maduración avanzada con el fin de obtener mayor concentración y complejidad aromática cuya frescura se preservó durante el proceso de elaboración. La crianza en barricas de roble y depósitos de acero inoxidable durante unos 10 meses antes del embotellado da como resultado un blanco que destaca por su pureza aromática, estructura equilibrada y capacidad de envejecimiento pues, en óptimas condiciones, evolucionará favorablemente durante 5 años.