La bodega Uribes Madero inició su singladura en 1980 sin excesivas pretensiones en cuanto a cantidad pero muy exigentes en calidad. A Francisco Uribes, fundador de la bodega y actual presidente, le bastaba con una pequeña instalación y una reducida plantación con las variedades autóctonas tempranillo y garnacha además de la cabernet-sauvignon por su aporte frutal e idoneidad para la crianza.
El año 1992 –la bodega sacó Calzadilla, su primera botella de vino al mercado, e introdujo la variedad syrah– significó el despegue de la empresa familiar que hoy cuenta con 20 ha destinadas a viñedo con una producción anual de 100.000 kilos de uva con los que elaboran Opta, Calzadilla Allegro, Gran Calzadilla y Calzadilla Classic –la selección de este mes de febrero–, todos ellos vinos tintos con marcada personalidad y gran calidad.
Por tierras castellano-manchegas
Pago Calzadilla está ubicado en Huete (a 54 km de Cuenca), en el Valle del Río Mayor –próximo a la confluencia de los ríos Cauda y Mayor– en la comarca conquense de La Alcarria. Los viñedos de la bodega se extienden por las laderas del Cerro La Pájara, entre los 900 y los 1.000 de altitud; la zona, que recibe frecuentes nieblas y vientos, tiene escasa pluviometría (entre 300/600 l/año), quedando protegida de las peligrosas heladas primaverales por el especial microclima del valle que además aporta frescura a las noches de verano.
Comenzaron con una producción de 3.000 botellas como vino de mesa “hoy día elaboramos unas 80.000 bajo la mención Pago Calzadilla, una denominación de origen propia”, informa Paula –hija menor del matrimonio Uribes–, con cargo de gerente y enóloga de la bodega. En sus inicios, Francisco Uribes que apenas conocía las bases más elementales del mundo vinícola, puso todo su empeño en el aprendizaje a través de la observación: plantó los viñedos en terrenos vírgenes e inició la fermentación en ánforas elaboradas con arcilla de región, tal como se venía haciendo de antiguo en la zona.
Tiempo de crianzas
El fruto se trata con delicadeza en todo el proceso: la vendimia es manual, los racimos, depositados en cajas de 15 k, llegan en muy poco tiempo a las instalaciones de la bodega donde el desplazamiento de las uvas, mostos y vinos se da por gravedad, sin bombeos.
De acuerdo con la concepción enológica de la bodega, la crianza de los vinos se realiza en barricas de roble de no más de 3 años, dependiendo de las características de la variedad, que se elaboran por separado hasta el final del periodo de crianza.
Francisco Uribes está orgulloso del gran botellero de Calzadilla con una capacidad para 160.000 botellas, “donde nuestros vinos van a permanecer otros tres o cuatro años para su redondeo y homogenización antes de salir al mercado”.
¿Por qué este vino?
Desde la bodega confirman las especiales características de la añada 2011. “Fue muy seca, de escasa pluviometría y muy poco rendimiento del viñedo. En cambio, la vendimia resultó muy sana y de una madurez óptima”. Tras la fermentación, entre 20-25 días con levaduras autóctonas, la crianza se desarrolló en barricas de roble francés y americano por un periodo de entre 12-24 meses. Posteriormente se realizó el ensamblaje de las variedades y el embotellado, sin filtrar ni estabilizar, permaneciendo en el botellero durante 4 años.
“El vino seleccionado por el Club de Vinos Gourmets –dice Paula– representa nuestra elaboración más personal ya que incluye las cuatro variedades del Pago –con edades comprendidas entre los 8 y 12 años– y es el vino con el que se inició el camino de crianzas a partir de 1992; este vino es el que más y mejor refleja la filosofía de la bodega por su mineralidad, complejidad y la gran personalidad de la que hace gala. Se trata, en definitiva, de un vino muy alcarreño; es el vino con el que nos hemos dado a conocer y el que ha marcado la línea a seguir en la elaboración de la bodega”.
Ctra. Huete-Cuenca, km 3,3
Huete (Cuenca)
Calzadilla Classic 2011
Tipo: Tinto genérico
Variedades: 60% tempranillo, 20% cabernet suavignon, 10% garnacha tinta, 10% syrah. 14,5% vol.
Crianza: 12 meses en barrica
13,20 € (Precio exclusivo socios CVG)
Comentario de cata
Picota granate bien cubierto. Intenso, aromático, recuerdos de arándanos, ciruelas negras maduras, tinta china, brea, cueros, monte bajo, cedro, cacao en polvo y balsámicos. Complejo, amplio, estructurado, sensaciones de moras, cassis, ciruela negra, cobertura de chocolate, canela, tierra húmeda, regaliz, toffee, mentoles, tabaco, ahumados, hojarasca... Persistente final con una larga vía retronasal mineral.
(*) Calificación del Comité de Cata del Grupo Gourmets