La agricultura ecológica
La principal diferencia de este tipo de cultivo con el tradicional consiste en los límites de adición de sulfuroso, que en el caso de los vinos ecológicos es menor. Además, se excluye en lo posible el empleo de productos químicos de síntesis como fertilizantes, plaguicidas, antibióticos, etc., con el objetivo de preservar el medio ambiente, mantener o aumentar la fertilidad del suelo y proporcionar alimentos con todas sus propiedades naturales, en una palabra sostenibilidad.
La agricultura biodinámica
Está basada en las teorías del filosofo austriaco Rudolf Steiner, quién en 1920 estableció las bases de la “antroposofía”, que plantea una explotación de la naturaleza en correcta armonía entre el mundo animal, vegetal y mineral, incorporada al cosmos e influenciada por los planetas (para estos agricultores el calendario lunar cuenta para cada intervención vinícola y enológica).
Las principales diferencias con la agricultura ecológica son que la vendimia debe ser manual, el empleo de abono animal (como ejemplo está la utilización de un cuerno de vaca vaciado de su cartílago que se rellena de excremento animal, se entierra en septiembre y es desenterrado posteriormente en el solsticio de primavera -abril- y que tiene como fin conseguir bacterias naturales de la tierra), el uso mínimo de azufre en bodega y el empleo de levaduras que no procedan de la propia uva. No se permite la corrección de acidez y el añadido de ácido sórbico.