Hotel Orfila

Refugio Urbano

Allí donde late la vida cultural y comercial de Madrid se encuentra este singular castillo urbano, una acogedora fortaleza que prolonga el bienestar con una interesante oferta gastronómica cuya bondad conquista paladares.

Foto

Por Mayte Díez

Publicación Revista: 01/10/2014

Revista nº: 462

Publicación Web: 17/09/2015

El rumor del tráfico –intenso en el vecino paseo de la Castellana, una de las principales arterias del centro de la ciudad–, no atraviesa los gruesos muros de la casa señorial del siglo XIX; tampoco alcanza a penetrar en el espacio al aire libre donde crecen árboles centenarios y las flores colorean el tapiz verde de las enredaderas.

Este refugio interior de 120 m2, al que se le atribuye el título de “ser uno de los jardines urbanos más bonitos de España”, garantiza el disfrute de los visitantes durante todo el año; tras las cristaleras del restaurante El Jardín de Orfila puede contemplarse el espectáculo de la lluvia o la nieve, admirar la eclosión de la primavera o disfrutar de una copa tranquila en la terraza-jardín, que cada año inaugura con su apertura la temporada estival.

El valor añadido

Muy céntrico –a poca distancia del Museo del Prado y del Thyssen–, la ubicación del edificio, en la tranquila y residencial calle de la que recibe el nombre, es hoy una de sus mejores bazas como en su día fue el elemento decisivo que impulsó su adquisición a la familia García, los actuales propietarios.

El palacete, cuya construcción original catalog de 1886, se transformaría en hotel con tanto respeto y cuidado que en las postrimerías del siglo XX –se inauguró en 1999–, y dotado de las comodidades propias de un alojamiento hotelero de lujo, no perdió los principales elementos arquitectónicos ni los detalles ornamentales a fin de conservar el aire señorial de la época.

La decoración del majestuoso hall, del Salón Tragaluz –con acceso directo al jardín y una cúpula acristalada que le dota de luz natural–, del Salón de Té, del bar y del restaurante mantienen los elementos decorativos propios del inconfundible, elegante, confortable y, siempre actual, estilo inglés. Al año de su apertura el hotel entró a formar parte de la cadena Relais & Châteaux.

Belleza interior

Todas las habitaciones –32 en total, 12 de ellas suites– tienen distinta arquitectura y decoración; la visita guiada por Verónica García, directora del establecimiento –el pater familias y fundador Gabriel García ha delegado en su hija, pero acude diariamente al hotel por si fueran requeridos sus consejos–, nos dio la oportunidad de admirar la belleza del mobiliario, piezas en su mayoría del siglo XIX, procedentes de distintas ciudades europeas.

Tapicerías y grabados, acorde con los muebles, forman un conjunto de gran armonía y belleza con el agradable contrapunto del silencio, ese bien tan escaso como imprescindible. Fuera, la trepidante actividad urbana. Dentro, la placidez que invita al descanso.

Carta de otoño

Maestros en el arte de recibir, rompieron la barrera psicológica –restaurante de hotel–, que bloqueaba el paso a los residentes, potenciando en paralelo el elemento gastronómico. El Jardín de Orfila, referente de la cocina de nivel, es un restaurante de ciudad ubicado en el interior de un hotel 5*GL cuya propuesta gastronómica invita a visitarlo.

Carlos Carpintero, chef ejecutivo, abre temporada otoñal con unos sugerentes trampantojos culinarios que basa en los productos clásicos y tradicionales de la estación armonizándolos con acompañamientos, técnicas y elementos extraídos del mejor recetario global. Entre sus propuestas: arroz al vapor de sake con faisán; lecho de setas, salmonetes y caviar cítrico; parrochas con broches tiernos y lava templada, o la carrillera ibérica de regaliz con muselina de coliflor, dados de foiegras y amapola, carta que finaliza con “dulces tentaciones de otoño”: tarta de castañas con matices de cacao; coulant de chocolate casero, tatin de manzana y texturas o el melocotón Melva (homenaje al gran Escoffier). Precio aprox: 40 €. Menú degustación: 70 €.

Cumple el hotel Orfila, y sobradamente, con las 5 ces –cortesía, charm, carácter, calma, cocina– del ideario de Relais & Châteaux a las que podría añadirse sibarita, por el refinamiento con que trata a sus clientes.

 

Hotel Orfila

Orfila, 6. Madrid

Habitación doble
desde 230 €

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