Vinos y platos

Finos, amontillados y moscateles

Sería ilógico utilizar un viejo Pedro Ximénez montillano para cocer una lubina, ya que la delicada fragilidad sápida del pescado desaparecería entre las espesas dulzuras del vino.

El vino en la mesa

Hemos pasado, en poco tiempo, de esos vinos poderosos en boca, a otros un poco más equilibrados que permiten saborear tanto a la comida como al propio vino, sin que ninguno haga sombra al otro.

Espumosos y blancos

A nadie se le ocurre preparar un pato salvaje, o cualquiera de sus parientes de pura proteína cinegética, con un perfumado blanco albariño.

Tintos y rosados

Si se cuenta con una formidable botella, guardada como oro en paño para una ocasión especial, una de dos, o no se come o no se bebe.