Hay marcas que no se explican sin contar antes una historia de cine, y Nobu es una de ellas. Detrás de este grupo gastronómico, con presencia en decenas de ciudades del mundo, está un trío poco habitual, un actor ganador de dos Oscar, un chef japonés formado en Perú y un productor de Hollywood. Ahora, ese proyecto llega también a Madrid.
El origen se remonta a Los Ángeles, donde Robert De Niro probó por primera vez la cocina de Nobu Matsuhisa en su pequeño restaurante Matsuhisa. Lo que le sorprendió no fue solo la técnica, sino el cruce poco convencional entre la cocina japonesa y los sabores latinoamericanos que el chef había incorporado tras sus años viviendo en Perú. De ese encuentro nació una amistad, y de esa amistad, años más tarde, un negocio. En 1994 abrió sus puertas el primer Nobu, en el neoyorquino barrio de TriBeCa, con el productor Meir Teper como tercer socio fundador.
Aquella apertura terminó convirtiéndose en un fenómeno global. Platos que en su día resultaban arriesgados, hoy son prácticamente sinónimo de la marca en cualquier rincón del mundo donde tenga presencia.
Ahora es Madrid quien recibe esta propuesta, integrada dentro de Nobu Hotel Madrid, en plena calle Alcalá. El espacio ha sido diseñado para funcionar como un destino gastronómico en sí mismo, más allá del propio hotel, cocina a la vista, ambientación cuidada y unas vistas que conectan directamente con el patrimonio arquitectónico de esta zona tan céntrica de la capital.
En cuanto a la propuesta culinaria, conviven los platos que ya forman parte del recetario histórico de la marca con nuevas creaciones pensadas específicamente para este local, incorporando producto de proximidad como la lubina canaria o el atún mediterráneo. La carta se completa con una barra de sushi donde el proceso de elaboración forma parte de la experiencia, ya que cada pieza se prepara delante del comensal.