El chef Diego Guerrero incorpora a su restaurante madrileño DSTAgE un vino blanco con su propia firma elaborado por la bodega Ponte da Boga. Se trata de un albariño elaborado en la Ribeira Sacra caracterizado por su intensidad, ser equilibrado, vibrante y fresco en boca.
Para supervisar el proceso de elaboración y ultimar los detalles el cocinero visitó el pasado fin de semana las instalaciones de la bodega, propiedad de la Corporación Hijos de Rivera. “Nunca pensé que tendría el gran privilegio de poder hacer un vino propio y me hace una ilusión tremenda” declaró Guerrero.
El año pasado ya presentó un vino elaborado en exclusiva para incorporarlo a la carta del restaurante, un tinto que bautizó bajo el nombre de “Sartenes o Canciones”, a partir de las variedades tradicionales y escasas como la uva Brancellao y la Merenzao.
Tras su visita Diego Guerrero reconoció “la dificultad que implica hacer un vino en la zona, toda la artesanía y el cariño que hay detrás, le da un valor increíble”.