Cócteles

Manhattan

Clásico, elegante, equilibrado y tan excitante como la isla de la que tomó el nombre donde suponemos fue ideado por un genio.

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Por Redacción

Publicación Revista: 01/02/2026

Publicación Web: 08/09/2026

Manhattan

Ingredientes

  • 60 ml de whisky americano
  • 30 ml de vermut rojo 2 golpes de bitters aromático
  • Cubitos de hielo
  • Piel de limón o naranja

Preparación

Verter todos los ingredientes en la coctelera. Mezclar con la cuchara hasta que se enfríe. Servir en copa ancha. Exprimir los aceites de la piel por encima y colocarla en la copa. Hay quien acompaña con una cereza amarena.

Hermano mayor del Dry Martini pero con whisky americano. Las primeras recetas que se conocen de ambos cócteles son del libro Guía del barman moderno, escrita por O.H. Byron en 1884 y como van por orden alfabético aparece primero el Manhattan y luego el Martínez. La receta del segundo es breve: “igual que el Manhattan pero sustituyendo el whisky por ginebra”. El Dry Martini fue una evolución de este primigenio Martínez. No importa cuál apareció antes, lo relevante es que fue la época en la que el vermut, importado primero de Italia y luego de Francia, conquistó el mundo de la coctelería por su amplia gama aromática, su versatilidad y su menor graduación alcohólica, lo que permitía disfrutar de tragos fuertes de sabor pero no tan embriagadores.

La madre de Churchill y Marilyn Monroe

¿A quién debemos tan acertada combinación? Pues, como nos pasa con casi todos los clásicos, no lo sabemos, pero sin duda el relato más atractivo –desmontado por varios historiadores documentos en mano– es el que narra la recepción que preparó Jenny Jerome al gobernador Samuel Jones en el New York City Manhattan Club en 1874, cuyo barman ideó el cóctel para la ocasión. Sin embargo, parece ser que ese día la señora Jerome estaba en realidad en Inglaterra dando a luz a Winston Churchill. Sea como fuere, el Manhattan lleva en nuestras vidas más de 150 años y es imposible no recordar, esbozando una sonrisa, a Marilyn Monroe en Con faldas y a lo loco utilizando una bolsa de agua caliente como coctelera ante los ojos atónitos de un Jack Lemmon ataviado con un camisón de mujer.

Dónde

En El Niño Perdido, en Valladolid, porque envejecen su Cherry bone Manhattan en damajuana con huesos de cereza.

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