Balfegó Grup inicia su campaña anual de pesca de atún rojo, una de las operaciones clave para la compañía de la Ametlla de Mar. La actividad se desarrollará hasta el próximo 1 de julio y contará con una cuota total asignada de 4.045 toneladas, resultado de los acuerdos alcanzados con diferentes embarcaciones proveedoras de España, Francia e Italia.
Para esta campaña, la compañía movilizará una flota formada por 13 barcos de cerco, entre ellos las embarcaciones propias Frau II y Tio Gel Segundo, además de 26 embarcaciones auxiliares. En conjunto, la operativa generará más de 350 empleos directos, reforzando el impacto económico y laboral de Balfegó en el territorio.
El adelanto del inicio de la campaña responde a la adaptación del calendario pesquero a los cambios detectados en el comportamiento migratorio del atún rojo, asociados al calentamiento progresivo de las aguas del Mediterráneo. La compañía confía en que las condiciones meteorológicas permitan desarrollar la actividad con normalidad durante las próximas semanas.
La campaña se llevará a cabo nuevamente bajo el sello B Corp, certificación que Balfegó obtuvo en marzo de 2024 y que la convirtió en la primera empresa del sector pesquero español en lograr este reconocimiento. Este distintivo avala su modelo de gestión en materia ambiental, social y de gobernanza, así como su apuesta por una pesca responsable y trazable.
Entre las prácticas más destacadas de la compañía se encuentra el denominado “protocolo Balfegó”, un sistema propio orientado a garantizar el bienestar animal, mejorar la seguridad de las tripulaciones y reducir el impacto ambiental de la actividad. Este protocolo contempla, entre otras medidas, un máximo de tres capturas y transferencias diarias, la transferencia inmediata de los ejemplares a las piscinas de transporte y la limitación de capturas en bancos excesivamente grandes.
Como es habitual, la campaña contará con la supervisión de observadores independientes de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico. Además, las operaciones de pesca y transferencia estarán monitorizadas mediante cámaras estereoscópicas, que permiten determinar con precisión el peso medio de los ejemplares capturados.
Balfegó afronta esta nueva campaña en un momento de consolidación internacional. La empresa cerró su último ejercicio con una facturación de 119 millones de euros, una cifra que refleja el crecimiento de su modelo basado en la calidad del producto y la trazabilidad.