Hijos de Rivera presenta Viñadores do Atlántico un proyecto con el que pretende impulsar el desarrollo sostenible y la economía local de zonas vitivinícolas gallegas.
“Fieles a nuestra naturaleza inconformista, en Hijos de Rivera seguimos trabajando en proyectos que ayuden a poner en valor la cultura de la tierra y que apoyen la generación de un mayor impacto positivo en Galicia. Con Viñadores do Atlántico queremos tejer nuevas redes de colaboración con las bodegas gallegas para apostar por la recuperación de variedades autóctonas y subrayar el potencial enológico de las diferentes zonas vitivinícolas”, explica Aitor de Artaza de Hijos de Rivera.
Y es que todas aquellas bodegas que luchan por la recuperación de variedades de uva autóctonas, llevan a cabo prácticas responsables o proyectos que generan un impacto positivo en su entorno pueden formar parte de esta iniciativa que comenzó en 2021 apoyando a dos bodegas de la Indicación Geográfica Viños da Terra de Betanzos, Bodega Casa de Beade y Bodega Rilo. En su caso apostaron por la variedad de uva branco lexítimo, considerada la más antigua de Galicia.
En 2022 han elegido la bodega Ponte da Boga, pionera en la D.O. Ribeira Sacra, con su proyecto de recuperación de la variedad autóctona y ancestral, merenzao, caracterizada por la complejidad de su cultivo y sensibilidad, que se une a otras como brancellao, sousón y blanco lexítimo. Esta uva aporta aromas florales y frutales al vino, buena estructura y aptitud para el envejecimiento como se puede comprobar en su monovarietal Capricho de Merenzao 2017.
La bodega con su trabajo pone en valor las excepcionales características de los suelos de la DO para el cultivo y elaboración de vinos de una calidad y elegancia al nivel de los viñedos más reconocidos de Europa.