Comer en la nieve

Après - ski para gastrónomos

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Autor: Maricar de la Sierra
Fecha Publicación Revista: 01 de enero de 2014
Fecha Publicación Web: 04 de diciembre de 2015
Revista nº 452-453

En el bellísimo Valle de Arán, en Baqueira Beret, la mayor estación de esquí de España, la gastronomía está a la altura de su magnífico dominio esquiable. Muchos y buenos restaurantes, con productos de la zona y platos locales, con claras influencias de la vecina cocina francesa.

Desde 1974, Casa Irene (Mayor, 3 Artíes. Tel: 973 644 364), es la gran referencia gastronómica en la zona. Una carta clásica, de producto de calidad, con el plato emblemático de la casa ‘la olla aranesa’ que mantienen en carta desde su fundación. Para no perderse las vieiras de Bretaña en su crema con caviar nacarí del valle, el rodaballo al horno con verduras de invierno Matelotte, o la liebre a la royale con soubise de remolacha (Precio medio: 50-60 €).

Otro de los grandes en la zona, Ticolet (Edif. Besiberri, Baqueira Beret. Tel: 973 645 477), sirve en un ambiente acogedor y familiar, con magníficas vistas a Val de Ruda, a pie de las pistas de Baqueira, una cocina basada en productos de la tierra con elaboraciones contemporáneas.

Entre los clásicos, la sopa de cebolla gratinada “Mamma Cloe”, junto a platos como el esturión del valle con salsa de soja, o el pichón con salsa de vino rancio y galleta picante. Otro digno de tener en cuenta, es el popular Casa Peru, (St. Antoni 4. Tel. 973 645 437) en Bagergue, el pueblo habitado más alto del valle. Tras cuatro generaciones, el buen hacer de Óscar Terrès y su familia no falla, con la tortilla de patatas más famosa de la zona y platos de caza como el civet de ciervo o la pierna de corzo en salsa de moras.

Cocina creativa de mercado y de gran calidad es la oferta de Biniaran, situado en una antigua ‘borda’, en el mismo centro del pueblo de Artíes. Su especialidad, el entrecot con salsa Café de París, además de notables elaboraciones como el canelón de pasta de espinacas relleno de sanfaina o el bacalao con tumbet y cremoso de patatas.

Merecen una visita Era Lucana (Avda. Batlle Calbetó Barra, 10), gustosas carnes y precios razonables; el bacalao de Casa Rufus (Sant Jaume, 8, Gessa), o el buen pescado y marisco, además de carnes, en Esquiró (Edificio Mauberne, s/n, Baqueria).

 En el transcurso de la jornada, un momento de relax en la terraza de invierno de Möet Winter Lounge, copa de champagne en el remodelado restaurante Parrec de Orri, en la cota 1.850.

Sierra Nevada

En la conocida por los árabes como Sierra del Sol, en el Parque Natural de Sierra Nevada, una dirección de confianza es La Ruta del Veleta (Edif. Bulgaria s/n. Tel: 958 481 201). Durante la temporada de esquí, parte del equipo de los hermanos Pedraza se traslada allí desde la casa madre en Cenes de la Vega, a 5 kilómetros de Granada, para ofrecer una cocina tradicional, con materias primas de calidad, en elaboraciones modernas, destacando el ‘librito del valle tropical de Granada’, con trucha asalmonada y caviar de Riofrío, o el picantón asado con cous-cous.

En un acogedor ambiente de refugio de montaña, los dos restaurantes del hotel El Lodge (Maribel 8, Monachil. Tel: 958 480 600) tienen ofertas muy diferentes. En el elegante MC Grill (anagrama y recordatorio del Marbella Club), platos con productos de temporada con las recetas más tradicionales, pescados y carnes, especialidad en platos de caza y una amplia carta de vinos.

Mientras en Suite Nevada Terrace, una agradabilísima terraza chill out con acceso directo a las pistas de esquí, la oferta es más informal, carnes a la brasa y también, copas de media tarde arropados con suaves mantas. Tapas y platillos –notables las migas y las albóndigas– en El Cartujano (Edificio Montblanc. Tel: 958 480 927), además de tostadas con ricos embutidos.

Courchevel

En el mayor dominio esquiable de los Alpes, Les Trois- Vallées, Courchevel es la estación de esquí gastronómica por excelencia: muchos chefs galardonados con estrellas Michelin y más de setenta restaurantes.

Excelsa la cocina de Pierre Gagnaire, en el hotel Les Airelles (Courchevel 1850). Su padre fue cocinero en Val d’Isere en los años 50 y su hijo ha vuelto a los orígenes con un restaurante de solo 20 plazas, que únicamente abre por las noches durante tres meses y medio en la temporada de esquí. Productos regionales y platos de su restaurante de la parisina rue Balzac. Excelente su menú de trufa (140-180 €).

Otro dos estrellas, Le 1947, con la cocina moderna e imaginativa de Yannick Alléno. El restaurante, a pie de pista, es como una nave espacial con tan solo 5 mesas para disfrutar con los cinco sentidos (290-390 €).

Para seguir con la alta gastronomía, L’Oxalys, donde ejecuta brillantemente el joven y creativo chef Jean Sulpice, en Val de Thorens (190 €). Así como Le Table du Kilimandjaro (route de l’airport Courchevel) con el soberbio producto y la técnica de Nicolas Sale y el valor añadido de unas magníficas vistas sobre las cumbres (100-200 €).

Para tener muy en cuenta un clásico, el restaurante gastronómico del Relais & Chateaux Le Chabichou (Rue des Chenus Courchevel 1850), recientemente remodelado y un menú al mediodía de 45 euros. Al igual que L’ Azimut (Pratz) donde François Moreau revela un gran amor por el producto bien tratado, con 4 menús entre 30 y 59 euros.

Zermatt

En uno de los dominios esquiables más bonitos y amplios de Suiza, al pie del Cervino, Zermatt es lírico, romántico y peatonal, están totalmente prohibidos los coches. Una dirección imprescindible es Heimberg (Bahnhofstr 84), un bonito restaurante en el que se mezcla un marco histórico con el moderno diseño de Heinz Julen.

Merece la pena la moderna cocina alpina de Christian Geisler, presentada en un Menú Sorpresa (117-182 CHF). En verano en Capri y en invierno en Zermatt, la refinada cocina de Andrea Migliaccio en el hotel Capri Palace (Hofmattstr 12), con una preciosa panorámica (94-20 CHF).

Para los amantes de la carne a la parrilla, en Le Mazot (Hofmattstr 23), el patrón prepara cordero sobre carbón de leña al rojo vivo (60-103 CHF). Merece la pena la cocina sencilla pero de gran calidad de Zum See (Wichieweg 44) y su agradable terraza (51-91 CHF).

Aspen

En Colorado, en Aspen Mountain, se concentra la mayor variedad de propuestas gastronómicas, en general, muy cuidadas. El must de la estación es Matsuhisa Aspen (303 E Main St.) donde el cocinero japonés Nobu Matsuhisa repite propuesta de sus otros restaurantes en el mundo, con su cocina de fusión japo-peruana. En Aspen, con ingredientes peruanos y argentinos, además de una carta de sushi y sashimi, tiene especialidades como el abalote bebé con salsa de ajo, los camarones con wasabi o la berenjena japonesa con salsa de miso. Con carta de sakes, fríos o “bien” calientes, que se elaboran para el propio Nobu y de cervezas japonesas (77 $).

Aunque los rostros famosos se reúnen alrededor de la barra o en el comedor de Cache Cache (205 South Mill Street) solo a la hora de cenar. Cocina francesa de alma neoyorkina y una estupenda bodega con más de mil referencias, entre ellas, vinos españoles (70-80 $). A su lado, Campo de Fiori ( 207 South Mill) es una buena alternativa, más informal, para las cenas. Está considerado como uno de los mejores italianos de Aspen (55 $).

Para los que deseen cocina americana auténtica, el restaurante del hotel The Little Nell, Element 47 (675 East Durant Av.) sirve platos de mercado con elaboraciones modernas.

Andorra

Con una de las superficies esquiables más extensas de Europa, en Andorra Grandvalira es la mayor del Principado. A tan solo 12 kilómetros de la bulliciosa Andorra la Vella, merece la pena bajar a alguno de sus restaurantes, como A Casa Canut (Avda. Carlemany 107), un referente de calidad y servicio en un hotel de 5 estrellas, donde Ramón Canut trasmite su pasión por la cocina de mercado, el pescado fresco, los arroces y el marisco. Con una estupenda barra para comer a cualquier hora (47-75 €).

Otra buena dirección es La Borda Pairal (Dr. Villanova 7.) una típica borda del siglo XVII, con un estupendo bar de tapas y un comedor rústico en dos pisos. Con rica cocina tradicional (25-57 €). En Llorts, La Neu (Ctra. Geneal And-Llorts) es un pequeño restaurante de cocina tradicional con el toque diferente que le aportan Meritxell y Ferrán, que trabajaron en Ginjol. Para probar la coca de recapte o el fricandó de ternera (27-36 €).

Muy cerca de la estación de Vallnord, en el Sport hotel Hermitage & Spa (Ctra. General s/n. hotelhermitage) tiene dos restaurantes de autor: Arrels, a cargo de Carles Gaig; y Origen, de Nando Jubany. Con un denominador común, la cocina catalana, tanto en su versión más tradicional, como creativa (Menú degustación: 80 €. Precio medio: 50 €).

En la estación de esquí Grau Roig, en Encamp, dos direcciones de referencia: La Marmita y La Vaquería, a pie de pistas (hotel Grau Roig). En el primero, cocina de mercado creativa con los sabores auténticos del Pirineo, en un entorno elegante y una espléndida carta de vinos. En La Vaquería, gastronomía tradicional andorrana y una agradable terraza con espectaculares vistas.

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