El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha defendido la necesidad de consolidar la proyección internacional de la cocina española y convertir su prestigio actual en un liderazgo duradero. Durante la presentación del nuevo Plan Internacional de la Gastronomía Española, subrayó que el país cuenta con una identidad culinaria propia capaz de conjugar tradición, creatividad y talento, y que ahora es el momento de transformar ese reconocimiento en una posición sólida y sostenida en el tiempo.
El titular del departamento clausuró el acto de lanzamiento de esta iniciativa, que describió como una hoja de ruta ambiciosa para coordinar esfuerzos públicos y privados, aprovechar lo que ya funciona y planificar el futuro del sector de forma realista. El plan, elaborado con la participación de más de un centenar de profesionales del ámbito gastronómico y agroalimentario, ha contado también con la implicación de otros organismos públicos como ICEX y Turespaña.
La estrategia se articula en diez medidas agrupadas en cuatro grandes líneas de actuación como son el impulso del talento y la formación, apoyo a modelos de negocio con vocación internacional, refuerzo del vínculo entre gastronomía y turismo —incluida la candidatura de la tapa ante la UNESCO— y la creación de una marca gastronómica de país que proyecte al exterior una identidad común sin perder la diversidad territorial.
Según explicó Planas, el plan nace con vocación de continuidad y se desarrollará mediante programas anuales con objetivos medibles, cuyas primeras acciones para 2026 se presentarán en las próximas semanas, con el propósito de afianzar el papel de España como referente mundial en gastronomía y producción agroalimentaria.