Novedades Madrid

El otoño abre el apetito

Déjanos tu valoración:

Autor: Ana Marcos
Fecha Publicación Revista: 10 de noviembre de 2014
Fecha Publicación Web: 01 de noviembre de 2014
Revista nº 463

El hotel NH Eurobuilding está en el punto de mira gastronómico. Allí está el nuevo Diverxo (Padre Damián, 23), un cruce entre el mundo de Willy Wonka y Star Trek. Un espacio blanco-quirófano con toques coloristas en el que las cubiteras son cucuruchos de helado o el personal viste ajustados monos verdes, como en la mejor película setentera de ciencia ficción. David Muñoz sirve un plato futurista y traza en sus “lienzos” (como se puede ver en el transgresor cortometraje disponible en su web) la gastronomía más vanguardista, ahora con pre-pago: 60 euros y envían una entrada en papel como en cualquier espectáculo, garantía para evitar mesas desiertas de última hora, la pesadilla del chef durante años. Los precios de los dos únicos menús son de 145 y 200 euros, sin vino.

99 Sushi Bar Eurobuilding (Padre Damián, 23) se suma al resurgir de este hotel. Barra de sushi, dos comedores y terraza para degustar las creaciones del chef David Arauz -cocina fría- y de Roberto Limas, responsable de las preparaciones calientes. Un japo- fusión que ofrece también ortodoxia, siempre en primera línea, en un local cosmopolita que ya es el cuarto de los hermanos León. Mónica Fernández, directora de este Grupo Bambú, siempre al pie del cañón con su savoir faire. Madrid parada y fonda, aunque de cinco estrellas. El hotel Urso (Mejía Lequerica, 8) ha surgido imponente en el barrio de las Salesas, “zona- tendencia” ahora en la ciudad, gestionado por Pablo Carrington, socio fundador de Marugal, empresa que administra este y otros hoteles. A sus impecables instalaciones -estupendo bar-, se suma el revolucionario concepto “The Table by”: pop-up chef, pop-up menú y pop-up restaurante. Implica recrear decoración y ambiente de seis restaurantes que cocinarán allí, chef con su equipo, durante un mes cada uno. Nada que ver con las trilladas jornadas gastronómicas. Ha comenzado con Abastos 2.0 (Santiago de Compostela), seguirá con El Cenador de Amós (Cantabria), etc., hasta completar el ciclo. En abril dirá adiós.

Como contraste, muy cerca el ambiente campechano y castizo: finalmente acabaron las obras del Mercado de Barceló que, aunque en novísimas instalaciones, conserva el tipismo de los clásicos puestos de comida de siempre. Carnes, pescados, encurtidos… y tres bares repartidos en sus instalaciones. Un mercado de abastos de toda la vida que está en Barceló, 6.

Estilo fresco y libre

La sencillez de Bacira (Del Castillo,16) -pequeño comedor vintage, es el antiguo Amasia-, deslumbra en el plato. Tres jóvenes cocineros de amplio bagaje, apuestan por una cocina mediterránea de toques asiáticos, ligera, delicada, en perfecto equilibrio… Tiradito de lubina a la bilbaína o anguila ahumada con ricotta y quinoa crispy. Un juego de sabores y sensaciones que bordan los chefs Gabriel Zapata, Carlos Langreo y Vicente de la Red. En el estilo fresco y libre de Triciclo, etc., a un precio medio de 30 euros. A desechar cierto olor a comida en el espacio, que solventarán en breve.

Sandro Silva y Marta Seco, hacedores de El Paraguas y el ya mítico Ten con Ten, devuelven su lugar a Ultramarinos Quintín (Jorge Juan 17), antigua tienda de alimentación del barrio de Salamanca. Verdulería y frutería, embutidos, quesos, comida para llevar… en un precioso ambiente campestre-vintage y con precios comedidos, no apto para “caprichosos”. Barra para tomar algo junto a algunas mesas y comedor en el piso de arriba donde degustar, además de los platos take away, otras especialidades extra: crema de calabaza, ensalada de quinoa con ventresca, verdinas con faisán, fabes con centolla (la vocación asturiana está presente) o pizzas hechas en horno propio. Ambientazo y hasta la bandera.

Santiago Segura y Cayetano Rivera, junto a otros socios, están detrás del nuevo Oh Bla Bla! (Génova, 28). Un mix italo-japo con un punto canalla. Enclavado en un espacio de la mítica cafetería Riofrío –ahora más reducida–, apuesta por lo biológico y saludable. Masa orgánica de pizza, huevos de gallinas felices, frutas kilómetro 0, vinos naturales… Todo en una desenfadada oferta y puesta en escena que cuenta con coctelería y un animado ambiente.

El chef Iván Sáez en su nuevo Desencaja (Pº de la Habana, 84) ofrece una cocina honesta de temporada en un local sencillo, con especialidades de base mediterránea y fusión. Desde 18 euros la Snack Box y 15 referencias de vinos por copas.

Guitos (Blanca de Castilla, 5. Aravaca) responde al concepto nórdico en un bonito comedor de distintos ambientes, con bar de tapas incluido.

Ahora, setas fuera de carta, cuando arrecie el frío siempre platos de cuchara… además un pequeño obrador de pan de masa madre (venta también al público). Cocina creativa y fresca en la que no faltan albóndigas suecas, arenques a la crema… Pronto abrirán para desayunos.

Otros suculentos planes

Redescubrir el Museo Chicote (Gran Vía 12), de nuevo reformado con propuestas gastronómicas del grupo Mercado de la Reina, y cócteles “clubbing” con Dj’s.

Conocer el nuevo bistrot Astrolabius (Serrano, 118) de la familia propietaria de Hevia -en la misma dirección- que cumple ya cincuenta años; tomar algo en Sot (Zurbano 31), la vermutería de Arola, situada en la planta baja de Arola Gastro, con cócteles, pequeña carta y plato del día (un menú) por 18 euros. La versión más lúdica de Abraham García está en Comala (Plaza de la Lealtad, 3), taquería fusión hispano-mexicana a precios asequibles.

En Malasaña, Ojalá es un precioso lugar para desayunar hasta tarde, comer, picar algo o tomar copas. El chef Javier Brichetto’s da vida a este local en el que no faltan fabulosos brunchs. ¿Y por qué no un perrito versión gourmet en Feltman’s Hot Dogs? Ahora con nuevas especialidades como el hot mexican o el rodeo, todos con pan artesanal y salchichas alemanas ahumadas, tal y como los inventó Charles Feltman en Conney Island (1867). Están en la calle Sevilla, 2 y CC Príncipe Pío, Paseo de la Florida, 2. O dar una vuelta por el renovado Vintage 56 (Pº de la Castellana, 56) ahora convertido en punto de encuentro para almorzar, picar a cualquier hora o tomar un combinado en buen ambiente.

Etiquetas: restaurantes, Madrid, El otoño abre el apetito, Novedades Madrid, planes, gastronomía,

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una experiencia transparente y cómoda a la hora de navegar por nuestra web. Al utilizar nuestra web aceptas el uso de cookies; puedes obtener más información sobre las cookies y su uso en nuestra web en la sección de Política de Cookies.

Aceptar