Horcher actualiza su carta de verano con platos frescos y clásicos de caza. Destacan su pichón de bresse asado con jugo de trufas, al que se unen otras propuestas como el pato asado al natural con croquetas de almendra y el pollo de grano trufado a la “bonne femme”.
Entre sus platos fríos se pueden encontrar la crema de lentejas con croutons y frankfurter, el bisque de bogavante, el gazpacho tradicional (con verduras) o el gazpacho Horcher (con bogavante y huevas de salmón).
A éstas se añade la crema de guisantes con langostinos tigre salteados, una de las creaciones del chef Miguel Hermann, además de los Raviolis de rodaballo y gambas, el carpaccio de carabineros con mango y vinagreta a la mostaza, el carpaccio de venado con granos de mostaza e higos picantes, vieiras con puré de apio-nabo y crema de aceituna negra y tartar de atún con patatas soufflées.
También proponen probar una de sus suculentas ensaladas como la de bogavante Horcher o la de alcachofas con cangrejo real, y continuar con un rodaballo salvaje grillé o con lubina al horno con compota de tomate sobre una fina base de patata.
Horcher sigue siendo una referencia atemporal para aquellos que quieran disfrutar de una oferta gastronómica de calidad y de un buen servicio, ya que como afirma Elisabeth, actual motor de Horcher: “el trato cercano es nuestra forma de ser acompañado siempre de un servicio excepcional que hoy en día está en vías de extinción’’.