La nueva temporada llega también a la mesa de Moments, donde la primavera se traduce en una propuesta que gira en torno al producto, el territorio y el paso del tiempo. El restaurante del Mandarin Oriental Barcelona, dirigido por Carme Ruscalleda y Raül Balam, propone un menú que invita a recorrer paisajes cercanos a través del sabor.
La experiencia arranca con platos que reinterpretan lo conocido desde una mirada actual, jugando con texturas y contrastes sin perder de vista la esencia. A partir de ahí, el menú avanza entre ingredientes que marcan la temporada, como los guisantes del Maresme, convertidos en uno de los momentos más representativos del recorrido.
El mar tiene un papel protagonista, pero lo hace desde la incertidumbre, cada día, la propuesta se adapta a lo que llega de las lonjas, haciendo que cada servicio sea ligeramente distinto. Este enfoque, más cercano a la realidad del producto que a la previsión, refuerza la idea de una cocina viva y cambiante.
En paralelo, aparecen referencias a la tradición más cercana, con platos que remiten a recetas familiares y combinaciones que unen mar y montaña. Todo ello se equilibra con técnicas contemporáneas que aportan nuevas texturas y matices.
El menú concluye con una propuesta dulce de carácter vegetal, que cierra el recorrido volviendo al origen y manteniendo la coherencia de una cocina que mira constantemente a la tierra.
La experiencia en Moments no se limita a lo que ocurre en cocina. La selección de vinos y bebidas acompaña el discurso gastronómico, con propuestas que buscan ampliar la experiencia desde el conocimiento y la sensibilidad hacia el producto.