Allá por 2004 el Banco Mundial elaboró un informe con título Who cares wins –quién se preocupa, gana– planteando cómo integrar los factores ambientales, sociales y de gobierno en las operaciones de las empresas. Aquello dio lugar a un sinfín de regulaciones y certificaciones –esas que tienen de apellido ISO; la 14001 avala la gestión ambiental mientras que la 26000 hace lo propio con la responsabilidad social– adoptadas por empresas de todo el mundo. Para consultar éstas y otras muchas certificaciones la mejor opción es la web Standards Map, “la base de datos más grande del mundo para estándares de sostenibilidad” según sus propias palabras. Lanzada en 2011 por la agencia de la ONU para el comercio internacional, esta base de datos de acceso gratuito recoge más de 300 organizaciones, compañías privadas e instituciones que emiten certificados de sostenibilidad junto con los criterios requeridos. La mera existencia de esta base de datos conlleva dos implicaciones inmediatas; que en este momento cualquier empresa que aspire a ser sostenible puede consultar en esta página cuáles son los requisitos y que a la hora de comerciar estos requisitos importan. Pero como todo en la vida, es más fácil decirlo que hacerlo, básicamente porque, en la mayoría de los casos, no sabemos cómo. Y aquí entra en juego ICEX España Exportación e Inversiones pues –entre los diversos servicios que presta– ha desarrollado tres programas especializados en sostenibilidad; ICEX Impact+, Laboratorio de negocios inclusivos y Capacitación a proveedores sostenibles. “Los países que más valoran la sostenibilidad al importar son principalmente los del norte de Europa, como Suecia, Dinamarca, Noruega, Finlandia y Alemania, donde los consumidores y las empresas priorizan productos con bajo impacto ambiental y certificaciones ecológicas. También destacan Países Bajos y Reino Unido, con políticas de compra responsable, y mercados como Canadá y Australia, que exigen estándares ambientales y sociales elevados”. Asegura David Muñoz, jefe del departamento de sostenibilidad del ICEX.
ICEX Impact+
Este programa, que se lanzó en 2017, está enfocado hacia oportunidades de negocio en nuevos mercados de países emergentes con alto potencial de crecimiento. Las empresas participantes acceden a formación en internacionalización sostenible e innovación social lo que “implica exportar, invertir o colaborar en el exterior de forma que se minimicen los impactos negativos y se generen beneficios sostenibles a largo plazo”, según explica David Muñoz. Además se realizan talleres sobre diseño de modelos de negocio sostenibles e inclusivos y finaliza con la inmersión de una semana en el terreno para validar el proyecto. Alrededor de 300 empresas españolas se han beneficiado de este programa que opera en todos los mercados en desarrollo, pero prioriza América Latina –México, Guatemala, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Paraguay– y África a través de Marruecos y Senegal.
Laboratorio de negocios inclusivos
Creado con el fin de impulsar negocios inclusivos en el exterior centrándose en el aspecto social de la sostenibilidad, se trata de un curso bonificable hasta un 100% a través de FUNDAE, que consta de 6 módulos teórico-prácticos para que cada participante desarrolle su propia estrategia. “En este caso hablamos de unos negocios inclusivos muy particulares pues deben incluir en su cadena de valor –bien como clientes, proveedores o empleados– a población de bajos ingresos. Son negocios que están más desarrollados en países como Colombia, México, Perú, Brasil, India, Indonesia y Filipinas, donde existen amplias poblaciones con necesidades básicas insatisfechas”, acota David Muñoz. Esta forma de posicionarse en el extranjero fortalece la reputación corporativa pero exige innovación y capacidad para adaptarse a entornos volátiles. Los participantes en este curso entran directamente al programa antes mencionado ICEX Impact+.
Proveedores sostenibles
Curso que profundiza en cómo cumplir los requisitos normativos en materia de sostenibilidad tanto nacionales como europeos e internacionales. “Los países con normativas más avanzadas y estrictas en compras sostenibles son los del norte y centro de Europa, como Suecia, Dinamarca, Noruega, Finlandia, Alemania y Países Bajos, que aplican criterios ambientales, sociales y éticos en la contratación pública y privada. También destacan Francia y Reino Unido, con marcos legales que exigen transparencia y reducción de la huella de carbono en las cadenas de suministro. Fuera de Europa, Canadá y Japón cuentan con políticas sólidas de adquisiciones sostenibles”, aclara David Muñoz. El curso enseña a identificar los riesgos y oportunidades de la sostenibilidad empresarial, pues este tipo de cambios no están exentos de unos ni de otros. Señala también al sector agroalimentario como uno de los objetivos principales de estos programas pues “es el más expuesto a los impactos ambientales y, al mismo tiempo, uno de los que más puede contribuir a mitigarlos” y añade que “las cuestiones sociales tienen también gran relevancia en este sector: condiciones laborales dignas, igualdad de género, inclusión de pequeños productores, respeto por las comunidades locales y desarrollo rural”.