Enrique Forner fundó Marqués de Cáceres en 1970. Tras su larga experiencia en Francia –especialmente en Burdeos, donde adquirió dos châteaux grand crue classé en el Haut Medoc– regresa a España con el firme propósito de crear un modelo empresarial enfocado exclusivamente a la calidad. Desde el consejo del profesor Emile Peynaud, un revolucionario del cultivo y la elaboración del vino en Burdeos en los años 70 y 80, Forner impregna ese mismo espíritu renovador en La Rioja.
Un nombre aristocrático
Vicente Noguera Espinosa de los Monteros, marqués de Cáceres y Grande de España, amigo de la familia Forner, les cedió el nombre para la nueva bodega riojana. El marquesado tiene su origen en el s. XVIII y fue otorgado por el rey de España al capitán de la Real Armada Española Juan Ambrosio García de Cáceres y Montemayor en agradecimiento por sus sobresalientes servicios a la Corona en la guerra del reino de las Dos Sicilias.
El actual marqués de Cáceres, Juan Noguera, continúa unido a los Forner y a la bodega que lleva su título. “Bajo la marca Marqués de Cáceres, los Forner han conquistado el mercado internacional. Son vinos de los cuales yo estoy muy orgulloso de ser el padrino”, declaró Emile Peynaud en 1995.
Logrado el producto había que comercializarlo. Cristina Forner recuerda aquellos primeros tiempos: “Mi padre marchó con las botellas bajo el brazo para intentar vender el vino en los principales mercados europeos. Como no teníamos conocimientos de la venta en España, se aprovechó la experiencia francesa.
También hay que añadir que el estilo de Marqués de Cáceres en aquel entonces era totalmente rompedor.” Cristina Forner, presidenta desde 2007, dirige la bodega con el orgullo y la experiencia de pertenecer a una de las grandes familias vinícolas de España ha sido clave para la internacionalización de sus vinos, que están presentes hoy en más de 120 países.
Viñedos y añadas
La tierra, la uva, el clima, la bodega, la tecnología y el equipo técnico son elementos necesarios para garantizar la calidad del producto final más allá de las bondades o inclemencias de cada añada. Enrique Forner, el fundador de la bodega, se aseguró de tener un buen aprovisionamiento y a pesar de no tener viñedo propio, seleccionó para sus vinos unos viñedos de calidad ubicados en Rioja Alta y Rioja Alavesa.
Algunos viñedos son de viñas viejas, con más de 70 años, incluyendo una pequeña parcela de 1,5 ha de viñas pre-filoxéricas cuya edad se calcula en más de 130 años. Con las variedades de tempranillo (95%) y graciano (5%) de estos viñedos de bajísimo rendimiento se produce Gaudium, el vino seleccionado para esta Bodega Plus calificado con 99/100 por el Comité de Cata del Grupo Gourmets. Cabe añadir que Gaudium únicamente se elabora en añadas excelentes. Y 2012 lo fue.
La mano del hombre
El continuo control en las tareas de cultivo y asesoramiento aseguran cada año la mejor calidad de los frutos. La dirección técnica de la bodega establece un riguroso calendario de recolección y entrada de uvas en bodega, de acuerdo con las visitas a pie de viña, la cata de las sucesivas muestras obtenidas y los controles de maduración en laboratorio.
El actual equipo está compuesto por el director general Felipe Aizpún, el enólogo Fernando Gómez y Ramón Veiga como director técnico que continúan aplicando los mismos criterios de calidad que instaurara Enrique Forner hace casi cuarenta años. Si Gaudium 2012 está en el puesto número uno del pódium, no le va a la zaga MC, el monovarietal de tempranillo procedente de pequeñas parcelas plantadas de viñas viejas de entre 65 a 90 años. Con aromas de uvas maduras, largo y expresivo, es un vino refinado y armónico, uno de los referentes de los vinos de calidad la bodega Marqués de Cáceres.
Gaudium 2012
Tinto reserva
95% tempranillo, 5% graciano. 14% vol.
41 € (Exclusivo socios CVG)
Comentario de cata
Atractivo rojo picota con borde granate. Elegante y compleja vía nasal con recuerdos de fruta roja y negra madura, nuez moscada, betún, finos ahumados, carbón vegetal, mentoles, confitería, grano de café, paloduz, hojarasca y un larguísimo etcétera. Potente, paso aterciopelado, amplio, de gran frescura y sutileza, sensaciones de ciruela negra, grosellas, fresas silvestres, madera de balsa, trufa, tabaco de pipa, regaliz negro, grafito, minerales, incienso, infusiones, etc. Eterna y seductora vía retronasal.
MC 2015
Tinto genérico
100% tempranillo. 14,5% vol.
15 meses en barrica
25 € (Exclusivo socios CVG)
Comentario de cata
Picota granate bien cubierto. Potente vía nasal, recuerdos de bayas rojas y negras silvestres, nuez moscada, florales, hoja de tabaco, cedro, grafito, tarta Sácher, laurel, chocolate, paloduz... Jugoso, amplio y estructurado, de paso aterciopelado, finas sensaciones de fresas, arándanos, ciruelas, bizcocho, tierra húmeda, tabaco de pipa, cobertura de chocolate, pétalos de rosa y notas de confitería. Persistente final lleno de matices.