Muchas son las teorías acerca del vino que Jesucristo ofreció a sus apóstoles en la última cena. Una de ellas se apoya en una variedad de uva catalogada como marawi. Gracias al hallazgo de unos restos de vasijas de barro de aquella época encontradas por un grupo de técnicos israelíes, se ha podido analizar el material genético que ha dado como resultado la obtención de esta variedad de uva, con la que se preparaba el vino en Jerusalén.
La bodega Valdeana (www.bodegasvaldelana.com) situada en La Rioja Alavesa, lleva varios años trabajando sobre esta variedad, así lo explica su propietario, Juan Jesús Valdeana, “Hace 4 años iniciamos este mismo proyecto en una hectárea experimental en España. Tuvimos cuatro líneas de trabajo, tres han fracasado y una ha visto la luz. Esperemos de aquí a 3 años poder vendimiar esa hectárea de la que saldrán entre 6.000 y 6.500 botellas de este vino”. Un trabajo de más de 9 años, “Esta variedad estaba prácticamente desaparecida porque el Imperio otomano no dejó viñedos en la zona de Israel. Creían que el vino era algo diabólico. Ahora se ha vuelto a cultivar, incluso se está vendimiando ya en un área muy determinada”.
La mayor sorpresa del proyecto ha sido la tipología del vino, que resulta ser blanco, no tinto como se suponía. Aunque aún quedan tres años para que este vino vea la luz, en Bodegas Valdelana no tienen intención de comercializarlo, sino que lo ofrecerán en el Jardín de las Variedades en el que están recreando una bodega del siglo I con lagar y molino de trigo, para que la experiencia sea completa.
Características del vino
Vista: tonalidad amarillo-verdosa, un color intenso.
Olfato: en nariz es muy floral. En él predominan los anises, los aromas violetas y el olor del almendro floreciendo.
Gusto: en boca tiene un punto de acidez fresca y atractiva enmascarada por el dulzor de los taninos en la punta de la lengua.
Gradación: no más de 13 grados, no es un vino muy alcohólico.