Una receta nacida en el campo, para compartir, que tiene su origen en el norte de Italia, la pizza Emiliana, no es ni napolitana ni romana, es de Emilia-Romaña.
Se caracteriza por “tirata” o su gran tamaño, puede extenderse con un rodillo y llegar a los 45 centímetros de diámetro pero también por ser una pizza muy fina y con el borde especialmente crujiente.
Y llega a España de la mano de Negrini, que distribuye en exclusiva la harina Sorbole de la histórica empresa Molini Pivetti, un producto especial para realizar este tipo de pizza. Se trata de una harina originaria de Emilia-Romaña, molida en Renazzo (Ferrara), una región históricamente ligada a la producción de trigo blando. Su nombre, Sorbole, deriva de una exclamación típica boloñesa que se utiliza para indicar asombro y maravilla. Además, de garantizar un resultado impecable en cuanto a sabor y textura, Sorbole permite obtener una masa fácil de manejar y rápida de preparar, que solo necesita de 3 a 24 horas de fermentación.
Basta con 50 gramos de tomate y 50 gramos de mozzarella para obtener un resultado inolvidable.