El queso es uno de los alimentos que más éxito tiene en cualquier mesa pero, además, es una gran fuente nutricional y aunque se debe consumir con moderación por su alto contenido en grasa, aporta grandes ventajas a nuestro organismo.
1.- Protege la dentadura, ya que contiene caseína que forma una película alrededor de los dientes.
2.- Posee un alto contenido en vitaminas B1, B2 y B12, A y D.
3.- Es una gran fuente de calcio y fósforo.
4.- Contiene ácidos grasos Omega 3 y Omega 6.
Pero para poder disfrutarlo y que no pierda ninguna de sus propiedades, es necesario seguir ciertas costumbres como:
1.- Guardarlo en un lugar donde no le llegue la luz para que no se oxide.
2.- Si se quiere conservar el sabor al 100% no se debe guardar en la nevera porque el frio le resta humedad y no se debe dejar fuera del frigorífico sin protección.
3.- Se debe envolver en un paño húmedo o en su defecto en papel de film.
4.- Si se guarda en la nevera se debe sacar media hora antes de consumirlo.
Lo ideal es encontrar un recipiente que mantenga el producto fresco y que guarde la humedad natural de los alimentos. Fizpílar elabora recipientes con arcillas arenosas que producen un microclima en su interior conservando todas las propiedades del queso.