Burdeos 2017

Vinexpo ’17 & Burdeos ¡Viña España!

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Autor: Óscar Caballero
Fecha Publicación Revista: 01 de junio de 2017
Fecha Publicación Web: 03 de julio de 2017

Con 2.350 expositores y casi 50.000 visitantes profesionales de 151 países, sin olvidar los 1.080 periodistas de 44 nacionalidades, la 19ª Vinexpo Bordeaux, del 18 al 21, es una plataforma excepcional para los vinos españoles. A España, país invitado, le dejan el Hall 1 en exclusiva, con cata libre en el centro y un 25% de los compradores que atrae Vinexpo a su disposición.

Novedad: el lunes 19, en la plaza de la Bolsa de la ciudad, Vinexpo y Wine Spectator montan A taste of Spain, “la mayor vitrina para los vinos españoles en la historia del Salón”. Es la primera vez que el Salón deslocaliza lo que seguramente se convertirá en uno de sus mayores atractivos.

En la degustación participarán más de cien bodegas, de Aalto, Abadía Retuerta o Alión, a Vega Sicilia y Volver, pasando por Ramón Bilbao, Pintia, Pingus o Freixenet. Vinos y degustadores profesionales han sido convocados por Wine Spectator, gemela ultramarina de Gourmets porque  nació en 1976. En 1979 la revista fue adquirida por Marvin R. Shanken, hoy todavía su editor y director. Con una circulación de más de dos millones de ejemplares, su selección anual de cien vinos reparte gloria y dinero.

Vinos, platos y chefs españoles 

Por primera vez en el marco de Vinexpo, además, la cata no se reducirá a ese raro congreso de personas que escupen: también se comerá profesionalmente. Guillaume Deglise, director general de Vinexpo, adelanta que “buscaremos la relación  entre esos vinos y los platos elaborados por diez de los más célebres chefs españoles, de José Andrés a Ferran Adrià”. 

Por eso, Shanken asegura que “A Taste of Spain marcará un hito en la difusión mundial de la viticultura española, por la reunión de grandes viñateros y de los chefs más reputados, para mostrar la riqueza y la diversidad de una de las culturas de vino y gastronomía más dinámica de Europa”.

Las elaboraciones de los viñateros españoles cuentan con añejo aval: el de Thomas Matthews, director del Wine Spectator y, “después de más de veinte años, catador responsable de los vinos españoles”. Su bagaje: haber seguido “la dinámica evolución del país en calidad, en estilo, en diversidad”. Fue Matthews quien convenció “a los productores que podían dar testimonio, en la copa, de esos tres factores”.

Un seleccionador entusiasta para esta otra roja (y blanca y rosada y espumosa): “desde mi punto de vista –matiza– ninguna otra región del mundo vinícola logró tal equilibro entre tradición y modernidad.

Los españoles han sabido reevaluar las calidades de los antiguos terruños, explorar cepas indígenas y utilizar técnicas modernas para lograr vinos apasionantes y distintos”.

Porque de bien nacido es ser agradecido, Deglise subraya el peso de Wine Spectator –“capaz de atraer a Vinexpo semejante panel de prestigiosas bodegas”– en la organización de la cata que “será uno de los momentos fuertes de Vinexpo Bordeaux 2017”.

Ver, comer y beber Burdeos 

En los últimos tres lustros Burdeos dio un salto cualitativo en paisaje, hizo visible su ribera, mejoró transportes y entró de lleno en la virtualidad. Ahora, Los Angeles Times la designó “mejor destino turístico”. Y Lonely Planet, “ciudad más atractiva del mundo”. Para redondearlo, el mes próximo, la nueva generación del TGV (AVE) la pondrá a dos horas, y no tres como actualmente, de París.

En esa orilla del Garonne recuperada para los bordeleses, Grégoire Rousseau abrió el año pasado Hâ. Se formó con dos grandes, el hoy retirado Jean-Marie Amat, en el Saint James, de Bouliac, y La Bastide de Moustiers, el albergue de Alain Ducasse. Cocina productos de su Périgord y de Aquitania, en plan moderno, con dos menús a medio día, de dos y cuatro platos (23 y 29 €) y otro par de noche, de 4 y 6 platos (42 y 52 €), en este caso. Sirve sólo una veintena de cubiertos así que hay que reservar.

Otra novedad, ésta en el viejo Burdeos, es Jean Pince, monográfico de crustáceos, de la gamba al bogavante, en torno a 40 €. Y en el barrio, por el ambiente asegurado y la buena cocina de bistrot, el Petit Commerce, del que ya habló Gourmets.

Naturalmente, para quien quiera, y pueda, varios 2*: La Grande Maison de Bernard Magrez (Pierre Gagnaire reemplazó a Robuchon), Le Pressoir d’Argent de Gordon Ramsey (que por supuesto no está en cocinas) o, a diez minutos de la ciudad, la buena pitanza de Nicolas Masse en Les Sources de Caudalie, ya con la distinción palace.

Burdeos es vino y el bar del CIVB, el Consejo Regulador, con copas de 2 a 8 € y buen consejo, el mejor lugar para descubrirlo. También es posible dudar entre  las 15.000 botellas y 150 referencias del sumiller Hervé Valverde en  su ya tradicional Le Bistro du sommelier (ostras de David Hervé, foie-gras, lubina, morcilla y  chuleta de cerdo vasco de Éric Ospital, fórmula a  19 € y  a la carta 40 €) o las 800 referencias en carta, 1.500 etiquetas (y para infieles a la región, 400 de Borgoña) en Univerre, menús 18 y 21 €.

Un consejo a 17 €: Le Ballarin, guía de Jacques Ballarin, crítico gastronómico del Sud-Ouest, el gran diario local, con dónde y qué se debe comer y beber, entre Burdeos y Bilbao.

En la ciudad del vino la Cité du Vin  

Y del bistrot que nutre al que alimenta el espíritu: hasta el 21, la exposición Bistrot, de Baudelaire a Picasso: una centena de obras, óleos, dibujos, fotos, películas; de Francia y Europa a los Estados Unidos, del bistrot propiamente dicho al café, el pub irlandés, el dinner norteamericano; el bebedor solitario, la seducción, el vino y el alcohol.

En el catálogo, editado por Gallimard (29 €), textos importantes del neurobiólogo (gourmet) Jean-Didier Vincent, del historiador de la gastronomía Pascal Ory, del escritor Philippe Sollers…

Pero como La Cité du Vin es un monstruo ya presentado por Gourmets, la difícil elección es la de visitar sólo esta exposición temporaria (8 €) o la totalidad de la Cité (24 €,  incluida la exposición). Y si la tarjeta está dispuesta, a partir de 15 € uno puede iniciarse allí a la cata.

Y a propósito, Burdeos es vino y de allí vino

Sin el prestigio universal de Burdeos ni cabernet sauvignon ni merlot serían uvas mundializadas. Pero, cuidado, Burdeos no es sólo  vino de millonarios. De 45 € a más de mil euros botella vale para unas 200 propiedades. Pero hay otras diez mil en Burdeos. Y en las DO satélites –Côte de Bourg o Côtes de Castillon, junto a Saint Emilion; los Bordeaux Supérieur–, excelentes vinos  a partir de 6 € botella.

Además, tras haber exagerado en pesticidas, muchos viñateros se pasan al orgánico. Lentamente: sólo un 7% del viñedo contra el 14% de Alsacia, por ejemplo. Pruebe un Château Penin 2014, sin sulfitos, a 8,60 €.

En general, por menos de diez euros hay botellas importantes en 2014. La del benjamín de Paveil de Luze –gran cru bourgeois de Margaux–, el delicioso Petit Paveil, cuesta 8,95 €. Un puro petit verdot (experiencia rara, es la uva minoritaria respecto de merlot y cabernet sauvignon; como quien dice la graciano en Rioja), De Mour Voilà 2014, sale 7,80 €. En fin, Petit-Soleil, a 8 €, es un Bordeaux Supérieur aconsejado por Derenoncourt, toda una referencia. 

Etiquetas: Burdeos, Vinexpo, Francia, vino, bodegas, feria, catas, Cité du Vin,

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