Paradores apuesta por las variedades autóctonas de las Denominaciones de Origen de nuestro país seleccionando para sus cartas vinos de calidad de las distintas zonas vinícolas españolas. Se trata de dar a conocer las uvas más características de la región, además de presentar una selección de los vinos de las mejores bodegas más cercanas a cada Parador.
La carta, disponible desde el 15 de junio, promociona aquellos vinos de zonas vinícolas poco conocidas o casi extinguidas. Cada establecimiento incluirá en su carta una selección de vinos locales, regionales o de áreas de influencia próximas. Se mantiene también el tradicional “Vino de la Casa”, garantía de la mejor relación calidad-precio y común en todos los Paradores. Un título que este año ostenta el Cantos de Valpiedra Crianza 2016, habiéndose seleccionado un tempranillo de la DOCa Rioja por ser una de las zonas más representativas de nuestro país y reconocidas a nivel internacional.
De esta manera no solo se contribuye a su recuperación si no que fomenta la sostenibilidad ayudando al entorno en el que se ubican las bodegas y defendiendo las elaboraciones mas cercanas de aquellas uvas “olvidadas”, como pueden ser la Bobal, en Utiel-Requena; la Bruñal, en los Arribes del Duero, la Rufete, en Salamanca; la Tempranillo Blanco, en La Rioja, o la Albillo, en Ribera del Duero.
La sección se estrena con el Fernández de Piérola 2019, un rioja monovarietal de Tempranillo Blanco, uva nacida en 1988, en un pequeño pueblo de La Rioja, como resultado de una mutación genética espontánea. La Dirección de Restauración realizará licitaciones anualmente para incluir en este apartado nuevas referencias que se irán cambiando bajo el objetivo de ir desgranando este singular panorama vinícola presentando en todos sus restaurantes un par de ellas cada ejercicio.
Los mas representativos
En apoyo al sector, también se quiere dar una mayor difusión a los vinos nacionales, premiados en diversos concursos con medallas de oro y plata, que se irán renovando cada año. El escogido para inaugurar la sección “Vino premiado” es Balancines Gold Crianza 2017, de la DO Ribera del Guadiana, galardonado en 2019 en el certamen de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OVI) de Berlín.
También permanece la popular “Selección de Paradores” en la que trimestralmente se recomiendan al comensal tres vinos escogidos por el comité de cata de la cadena a través de un proceso de licitación anual: un blanco, un tinto y, en función de la época del año, un rosado o un cava y/o espumoso.
Siguiendo la filosofía que ha provocado el cambio en las cartas de bodega, bajo el epígrafe “Zonas Vitícolas de España” Paradores se ha propuesto que los clientes puedan disfrutar también de la gran variedad enológica de nuestro país a través de las zonas más representativas. Un porfolio donde figuran vinos blancos de Rías Baixas, Rueda, Somontano o un Rioja con crianza sobre lías; un rosado de Cigales; tintos jóvenes o roble de Ribera del Duero, Rioja y Jumilla; un vino de Pago de Utiel Requena; crianzas de Toro, así como de Rioja, Ribera del Duero y Navarra, tres denominaciones de origen, estas últimas, de las que también se han elegido reservas. La bodega se completa con vinos de pago de las dos Castillas, cavas y vinos espumosos riojanos y manchegos sin DO.
Recuperar la tradición del aperitivo
Otro de los objetivos de la nueva propuesta es recuperar la tradición del aperitivo en el restaurante como preámbulo de la comida. Para impulsarlo, cada Parador va a contemplar al menos un vermú, apostando por etiquetas autóctonas y locales. “Es un producto tradicional que se está recuperando y que se elabora ya en todas las regiones de España, con ejemplos sorprendentes, y que se identifica mucho con nuestra cultura gastronómica del aperitivo y el tapeo”, argumenta Rosa Díaz.