La histórica bodega Marqués de Murrieta da un paso más en su expansión con la inauguración de Casa Murrieta, su nueva sede internacional en Madrid concebida como espacio social privado para la marca. El proyecto, situado en pleno distrito financiero, combina oficinas para el equipo de la firma con una amplia zona de más de 1.000 metros cuadrados dedicada a la cultura del vino, la gastronomía, el diseño y el encuentro entre profesionales del sector.
Según explica su presidente, Vicente D. Cebrián-Sagarriga, el objetivo es trasladar a la capital “la esencia de nuestras bodegas de Rioja y Rías Baixas, creando un lugar donde disfrutar de nuestros vinos acompañados por la mejor cocina”.
La zona social es el centro del nuevo enclave y reúne cava, sala de catas, comedor, salón privado y un gran patio ajardinado desarrollado por el estudio Locus Landscape. Este jardín, concebido como parte esencial del proyecto y no solo como elemento decorativo, subraya la apuesta de la propiedad por la sostenibilidad y la integración de la naturaleza en el día a día del espacio.
Además de centro enológico, Casa Murrieta se plantea como un enclave cultural reservado, con una cuidada selección de obras que recorren sus distintas estancias. Entre los artistas representados figuran Eduardo Chillida, Alexander Calder, Joan Miró, Pablo Palazuelo o Antoni Tàpies, junto a piezas de mobiliario diseñadas a medida y grandes instalaciones inspiradas en los paisajes vitícolas riojanos.
La apertura llega, además, en un momento especialmente dulce para la firma, tras haber sido reconocida por la edición internacional de Forbes como mejor bodega de Europa dentro del ranking “The World’s 50 Best Wineries”, reforzando así su posición como uno de los grandes referentes del vino a escala global.