El proyecto enogastronómico de Yllera Bodegas y Viñedos en Rueda abre un nuevo capítulo en su trayectoria. Tras tres años de vida, la Gastrobodega se reinventa con un nuevo nombre, ARROPE.
El cambio de denominación no altera la esencia que lo ha convertido en un referente, ya que mantiene al equipo liderado por el chef Nauzet Betancort y el sumiller Roberto Simal, responsables de una propuesta que combina alta cocina, raíces vinícolas y hospitalidad.
“Queremos que ARROPE sea sinónimo de identidad propia: un espacio donde el vino y la gastronomía dialoguen en armonía con la historia de la bodega”, señala Betancort. Por su parte, Simal subraya la importancia del servicio y el maridaje como pilares de la experiencia: “Nuestro propósito es que cada visitante se sienta acogido en un viaje único, donde cada detalle importa”.
La singularidad de ARROPE sigue estando marcada por su emplazamiento, las galerías subterráneas del siglo XV de la bodega Yllera, restauradas y adaptadas para ofrecer al visitante un recorrido sensorial que conecta tradición y vanguardia.