Hedonism Wines

El templo del vino

Esta tienda especializada en vinos y bebidas alcohólicas de alta graduación alberga una selección de más de 1.500 productos, desde vinos para cualquier día de la semana hasta los grandes Premier Grand Cru.

Foto: Mónica R. Goya
Foto: Mónica R. Goya

Por Mónica R. Goya

Publicación Revista: 01/04/2020

Publicación Web: 31/03/2020

Esta es una tienda para cualquiera que ame el vino” afirma Alistair Viner, jefe de compras de Hedonism Wines (HW) el templo enológico que destaca entre las boutiques de vino y licores más apasionantes del mundo. Y una escurridiza botella de vino español, un Roda Cirsión 2001, tiene mucho que ver con el nacimiento de esta tienda.

Fundada por Evgeny Chichvarkin, un oligarca ruso expatriado en Londres, fue precisamente la imposibilidad de conseguir ese Rioja de la bodega Roda sin tener que esperar, lo que –según declaró el empresario al periódico Financial Times– le hizo darse cuenta de que había un nicho en el mercado allá por 2010. Desde su apertura en 2012, en HW reposan botellas que son leyenda, mitos líquidos al alcance de unos pocos. En el piso inferior, en uno de los espacios que imitan una bodega –bajo llave y protegidos con alarmas–, Romanée Conti 1969 convive con Vega Sicilia 1956.

En buena zona

El establecimiento está en Mayfair, barrio que destila exclusividad y donde la media de precio de la vivienda por metro cuadrado supera los 18.000 €. Sin embargo, a pesar de estar en uno de los distritos más acaudalados de la capital británica, la boutique renuncia a dárselas de elitista. En las dos plantas de HW, los vinos van desde un Verdelho Esk Valley 2017 neozelandés a menos de 13 euros, hasta un Sauternes de casi dos siglos, Château d’Yquem 1847, que supera los 106.000 euros. Es decir, que hay vinos de calidad para todos los bolsillos. Como si de un museo se tratase, algunos de los clientes rondan la tienda, móvil en mano, fotografiando ciertas botellas.

En la planta baja las estanterías corridas están divididas por países y regiones, y ciertas bodegas, como Roda, o DRC (Domaine de la Romanée-Conti), ocupan espacios privilegiados, con estanterías individuales ancladas a la pared. Además, allí también están al alcance de la mano botellas tan altas como un niño de cuatro años, de formatos especiales que superan los 20 litros.

Uno de los grandes atractivos de la tienda es que abajo tienen seis dispensadores Enomatic que permiten probar casi cincuenta vinos diferentes. La selección varía a diario e incluye vinos icónicos –por ejemplo, Mouton-Rothschild, Latour o Sine Qua Non–, así como otras botellas más asequibles.

De profesional a profesional

La sección de bebidas alcohólicas de alta graduación tampoco se queda corta. Allí se encuentra la flor y nata de las grandes destilerías escocesas, desde los McCallan a los Bowmore, las americanas, además de cognacs, sakes y ginebras, entre muchas otras opciones. “Esto es un museo que vende” dice Viner. Tras visitar la tienda, puede decirse que además de lo anterior, Hedonism Wines es también el lugar idóneo para aquellos que valoran la excelente atención al cliente.

Según explica Viner, la mayoría de los empleados de la tienda tienen nivel Diploma, la acreditación más alta de la Wine and Spirits Education Trust (WSET), uno de los órganos educativos más reconocidos en formación enológica. Es decir, cuando los empleados aconsejan, saben de lo que están hablando. Debido al perfil internacional de sus clientes, en Hedonism Wines se hablan una docena de idiomas, desde chino o ruso, pasando por español o italiano y por supuesto, inglés. Uno de los valores que Viner destaca del negocio es que “queríamos borrar la formalidad y la intimidación del mundo del vino”.

Con más de treinta años de carrera a sus espaldas, incluyendo sus quince años en los grandes almacenes Harrods, donde llegó a ser jefe de compras de vino, Viner conoce la industria a la perfección. “Siempre tuve un gran interés en la gastronomía y el vino, estudié para ser chef, pero el vino acabó ganando”.

El fruto de la globalización

Las peticiones con las que se encuentran él y su equipo son de lo más variopintas y el rumor dice que no hay botella que no puedan conseguir. Con envíos prácticamente diarios a Estados Unidos y otros puntos de Europa y del mundo y con su espectacular catálogo disponible en su totalidad online, Viner habla de los vinos que se le resisten. “Hay muchas botellas que son un desafío. Es difícil dar ejemplos concretos porque hemos sido capaces de encontrar muchas botellas excepcionales, pero luego hay que ver en qué condiciones ha sido almacenada, de dónde viene… y eso es realmente en lo que empleamos mucho tiempo.

Lo que es muy importante para mí es la red de contactos que hemos forjado, que es lo que nos ha permitido tener la selección que tenemos, como por ejemplo botellas de 27 litros que los productores nunca habían hecho antes. Para mí es tan interesante y desafiante como quizás encontrar una botella en particular”.

Su equipo logístico es capaz de poner una botella en cualquier punto del centro de Londres en menos de una hora. “Nunca tuvimos Romanée-Conti 1945, un par de botellas de las que conocíamos el origen llegaron a mí recientemente, pero estaban muy por encima de lo que estábamos dispuestos a pagar. Supongo que es casi una pieza de arte. A veces tenemos que ser realistas”.

No pueden faltar

En la oferta de Hedonism Wines se encuentran 19 regiones de España y 42 añadas, incluyendo vinos de La Rioja de la cosecha de 1916. De España, Viner destaca la gran diversidad regional y los distintos estilos de las diferentes regiones. “En España se hacen vinos excelentes y las generaciones jóvenes han viajado más, han visto más, han catado más y no tienen miedo de probar cosas un poco diferentes”.

Conseguir una selección cambiante que sorprenda y entusiasme a los clientes es uno de los grandes retos de Viner. “Ha habido muchos avances en entender la producción de vino y la tecnología, ahora técnicamente la mayoría de los vinos son correctos, limpios y bebibles, el vino está bien hecho, pero no es muy emocionante. Esto es lo que hace más difícil encontrar una selección interesante de vino en el precio que va entre 10 y 30 libras que es ecléctica, diferente, individual, con sus propias características, excitante e impactante”.

Y precisamente por eso, porque en Hedonism Wines se encuentra esa selección que Viner describe, si visitas Londres, merece la pena reservar un rato para perderse en sus pasillos.