El vino natural está en auge, especialmente en grandes ciudades como Londres, Copenhague o Nueva York, donde las cartas de los restaurantes de moda a menudo solo contienen vino natural, y donde los bares especializados en estos vinos se han multiplicado. Cuenta la Master of Wine francesa Isabelle Legeron que cuando fundó la feria Raw Wine en el año 2012, “la idea era organizar un evento local para londinenses”. Apenas un lustro después, además de Londres, RAW Wine se celebra en Berlín, Nueva York, Los Ángeles y Montreal. “Ahora estamos teniendo tanto éxito que la gente asocia RAW Wine con una categoría de vino, como vino natural, pero en realidad es nuestra marca”, afirma Legeron. Los datos avalan sus palabras, ya que casi tres mil personas acudieron a la última edición celebrada en la capital británica. Los países que más presencia tienen en la feria son Francia e Italia, cuyos productores son pioneros del movimiento de vino natural. Sin embargo, España también cuenta con una fuerte presencia en RAW Wine y son muchos los productores españoles que cada año participan.
¿Qué es el vino natural?
La definición, grosso modo, suele indicar que es un vino que está hecho con uvas que proceden de cultivo ecológico o biodinámico, donde no se ha añadido ni se ha quitado nada. La excepción de la regla es el sulfuroso, que está aceptado siempre y cuando sea en niveles bajos. El vino natural suele tener un proceso de producción artesanal, al contrario que la producción industrial, con mucha intervención tanto en bodega como en el viñedo. Quizás por esta razón, y por su creciente popularidad, el vino natural se ha convertido en un producto disruptivo dentro de la industria. Sus detractores hablan de una moda pasajera que vende a menudo vinos defectuosos que no sirven para envejecer. Sus defensores en cambio, describen vinos que están vivos, que muestran la idiosincrasia del lugar en el que se encuentran los viñedos de forma auténtica.
Cuidar el planeta
Isabelle Legeron fundó la feria RAW Wine apenas tres años después de haber conseguido la prestigiosa certificación de Master of Wine (MW). Menos de cuatrocientas personas en el mundo ostentan este título, cuya obtención requiere años de dedicación y estudio. Con su libro, “Vino Natural: Una Introducción a Vinos Ecológicos y Biodinámicos Producidos de Forma Natural”, Legeron se convirtió en adalid de este movimiento, que nació en su país, Francia, en los años setenta. El término “vino natural” se acuñó por primera vez en 1986 y no se popularizó a nivel global hasta el siglo XXI. Legeron, que creció en Cognac, aboga abiertamente por la agricultura ecológica. “Espero que no solo el vino natural se popularice, sino también un modo más holístico de mirar hacia la tierra. Solo tenemos un planeta y es hora de que nos demos cuenta” afirma.
La transparencia es la clave
“Nuestro objetivo es promover la transparencia, para que más y más gente comience a preguntarse qué hay en el vaso y cómo está hecho” afirma Legeron. Por eso, la francesa presume de que RAW Wine es la única feria del mundo que es completamente transparente, aportando información sobre el proceso de vinificación y los ingredientes de todos los vinos que se presentan en la misma. “Declaramos cualquier aditivo empleado, así como los niveles de sulfuroso que contienen los vinos. Hay mucho que los aficionados al vino no saben, como, por ejemplo, cuánta gelatina de cerdo se emplea en el proceso de afinación de los vinos”. Por eso, el contenido de las botellas no es un secreto. Desde la afinación o filtración hasta los miligramos exactos de sulfuroso, los productores tienen que hacer pública esta información para poder participar.
Las cifras
Durante dos días, alrededor de 150 productores (en el caso de Londres, Berlín y Nueva York) de más de 20 países distintos se dan cita en esta feria en la que profesionales de la industria se codean con aficionados. Allí los productores tienen ocasión de hablar de sus vinos y compartir los detalles de su filosofía en un ambiente distendido y amistoso. En la última edición en Los Ángeles se concentraron más de 100 productores, mientras que la primera celebrada en Montreal agrupó a más de 50 en un solo día. Los países con más presencia de productores son Francia e Italia, pioneros del movimiento de vino natural a nivel global. España está entre los países participantes con más productores, principalmente de Cataluña, aunque también acuden bodegas del Duero y de Castilla-La Mancha, por ejemplo.
Los vinos naturales de España
Según un informe del MAPA (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación), en España hay actualmente más de 106.500 hectáreas dedicadas al viñedo ecológico, un 11,2% de la superficie total de viñedos. Clara Isamat es sommelier, autora del libro “Raíces del Vino Natural: Un Año de Viña” directora de dos documentales que giran alrededor del vino. “En España el movimiento del vino natural está viviendo un momento de crecimiento muy importante. Cada vez son más los productores que quieren mostrar desde el conocimiento y, asumiendo el riesgo que esto conlleva, la realidad más natural de su uva, su viña, su entorno y su filosofía”. Clara, que ha visitado la feria, afirma que “una de las cosas que más me gusta es que en el catálogo dan la información detallada de cada bodega. Esa información ayuda a situarte”.
Los pioneros
Barranco Oscuro fue uno de las primeras bodegas participantes en varias ediciones de RAW Wine y Lorenzo Valenzuela, su propietario, habla de los retos, “es renunciar a los comodines que nos propone la industria agroquímica y enológica y asumir una serie de dificultades: hacer frente a los problemas con más imaginación y menos medios, conformarse con menores rendimientos, mucho trabajo manual, vinificar de forma más artesanal, mayor coste de producción... Y hacer todo eso a contracorriente supone una dificultad aún mayor”. Fabio Bartolomei, de Vinos Ambiz, es un habitual de RAW Wine. “Al principio iba para conocer importadores y distribuidores. Últimamente voy para apoyar a mi importador. Es una buenísima ocasión para hacer contactos, ver a compañeros productores y dar a conocer mis vinos a gente nueva, sean particulares o del gremio”.
Una filosofía y un estilo de vida
La fundadora de RAW Wine comparte principios y valores con el movimiento de vino natural (producción ecológica, defensa de la biodiversidad), y reconoce que para ella beber vino natural es un estilo de vida. “Si puedes beber un vino que sabe genial, está cultivado respetuosamente, y está hecho sin usar una docena de aditivos, muchos de los cuales tienen efectos cuestionables sobre la salud, ¿para qué te vas a molestar en beber otra cosa?” dice Legeron, y añade “al contrario de lo que algunos creen erróneamente, los vinos naturales bien hechos reflejan el terruño, son estables, viajan y envejecen bien. Después de todo, los elaboradores de Domaine de la Romanée Conti (DRC) en Borgoña –el vino más caro del mundo– son productores naturales. Así que a no ser que puedas decir que no te gustan los vinos DRC... hay que suponer que el vino natural le gusta a todo el mundo”.
Mirando hacía el futuro
“Por su naturaleza, el vino natural no puede elaborarse en grandes cantidades, y además no es lo que la gente quiere beber siempre” dice Legeron, y añade “lo que sí espero de verdad es que los viñedos se conviertan al cultivo ecológico. Es lo que más me importa. Y eso sí que visualizo que se normalizará algún día”. La Master of Wine francesa considera que el cambio dependerá, sobre todo, del consumidor final. “En las grandes ciudades los vinos naturales están establecidos, pero no hay que olvidar que muchos productores exportan la mayoría de sus vinos porque los restaurantes y tiendas cercanos rechazan lo que hacen. Y, de hecho, a muchos productores les encanta venir a las ferias, no solo para reunirse con clientes, sino también porque les recuerda que hay gente ahí fuera que valora su trabajo”.