Bodega del julio

Doelas 2019

Un potente y aromático albariño elaborado por la bodega gallega Lagar de Costa, a partir de uvas procedentes de tres viñedos seleccionados obtiene este singular y equilibrado vino blanco que incita a beber.

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Por Paloma Menéndez-Ondina

Publicación Revista: 01/06/2020

Publicación Web: 01/07/2020

¿Qué tienen en común tres viñedos diferentes con edades comprendidas entre los 20 y los 80 años de antigüedad? La respuesta es Doelas 2019, un vino equilibrado, fresco, ligeramente mineral, de sensaciones frutales y con un largo final, seleccionado especialmente para los socios del Club Vinos Gourmets. Lagar de Costa es la responsable de elaborar este albariño que muestra claramente todo el potencial y las singularidades de unas microparcelas con orientaciones dispares y muy influenciadas por su proximidad al mar.

Un canto a Galicia

Esta bodega familiar de larga tradición se fundó en 1950 y desde entonces ha permanecido en las manos de la misma estirpe. Actualmente, la segunda y tercera generación son las encargadas de mantener vivas las costumbres y dedicación por la uva albariña. Dos generaciones –Dolores Fontán y Luis Costa, junto a sus hijos, Sonia y Manuel– que se compenetran a la perfección para obtener todo el potencial de unas tierras privilegiadas no solo para la viticultura, sino también por belleza paisajística. Se encuentra en la zona de protección natural Umia-O Grove (Pontevedra), frente a la isla de La Toja, donde el agua dulce del río Umia converge con la salada del Océano Atlántico creando un conjunto de ecosistemas de gran importancia. Su entrada en la DO Rías Baixas en 2001 supuso un punto de inflexión ya que pasaron de comercializar vino embotellado de forma artesanal a introducirse por primera vez como marca en el mercado nacional e internacional. Una oportunidad que les permitió crecer exponencialmente hasta llegar a exportar hoy en día el 70% de su producción. Como afirman desde la bodega “nuestro albariño es internacionalmente reconocido por su calidad y características propias que hacen de él un vino incomparable”.

Bodega centenaria

La construcción inicial donde se encuentra la bodega supera los 100 años de antigüedad y se está ubicada junto a la vivienda familiar y a su antigua casa de labranza donde ofrecen una exclusiva experiencia enoturística. A lo largo de este tiempo la bodega ha sido objeto de importantes reformas, pero siempre han conservado su esencia y el respeto por la arquitectura tradicional de la zona, manteniendo el granito y la madera. A esta estructura se han sumado mejoras con colores cálidos, materiales nobles, como el cobre que sugiere modernidad, y tecnología puntera en acero inoxidable para la elaboración de vinos blancos de calidad.

Tradición e innovación

El 90% de la producción procede de sus viñedos propios con una edad media de 45 años, llegando algunos de ellos a superar los 80 años de antigüedad. Todos se encuentran en la zona más baja del Valle del Salnés, muy próxima a la ría de Arousa que ejerce una gran influencia en los vinos. La vendimia es siempre manual, ya que el sistema de emparrado –empleado para adaptarse favorablemente a la zona y a su elevada humedad– no permite otro método de recolección. La uva es seleccionada en dos ocasiones, una en la propia viña y otra, posteriormente, previa a la entrada en la despalilladora. Con mucho cuidado y dedicación diaria elaboran albariños de gran calidad que cuentan con una peculiaridad única, son vinos que aguantan y mejoran considerablemente en la botella, pudiendo beberse en los siguientes cinco o seis años. Además, la familia continúa innovando y ya se puede probar un vino natural albariño o un espumoso y un rosado ambos elaborados con espadeiro, una variedad de uva tinta originaria de Galicia, que producen en pequeñas cantidades.