Prensa Ibérica y El Periódico de España organizaron el pasado 4 de octubre el encuentro “El Vino: motor económico y negocio” una jornada de reflexión sobre el futuro y los retos del sector enológico.
Una interesante conferencia conducida por Martí Saballs, director de Información Económica de Prensa Ibérica, a la que asistieron numerosos empresarios, periodistas y expertos como Ignacio Crespo, director de la Guía Vinos Gourmets de Grupo Gourmets quien recalcó que “nuestros sellos de calidad poco a poco se van abriendo paso a lo largo del mundo”, un punto de vista muy positivo ya que piensa que los prescriptores españoles son cada vez más valorados en el ámbito internacional, pero que no dejó de recordar la importancia de buscar un lenguaje común, más constructivo y no tan técnico.
Por su parte, Ignacio Sánchez Recarte, secretario general de CEEV, que fue el encargado de inaugurar el evento señaló que “el sector en Europa abarca más de tres millones de hectáreas: la dimensión de Bélgica. El vino europeo representa el 63% de la producción mundial y el continente es el mayor exportador del mundo. Nuestra actividad emplea a tres millones de trabajadores directos” y continuó diciendo que ”el consumidor quiere un producto simple y sostenible. No estamos transmitiendo la sostenibilidad de nuestro sector. Hay un enfoque ‘talibán’ promovido por el norte de Europa, que intenta simplificar la ciencia e imponer una visión” y fue contundente al afirmar que “tenemos que defender nuestra reputación porque somos un producto cultural y económico”.
José Peñín, presidente de honor de la Guía Peñin, que también participó en el encuentro comentó que “hoy por hoy, lo que vende son las puntuaciones a los productos. Sin embargo, ahora hay una meseta de calidad y cada vez más se busca que no sea un vino mejor, sino diferente”
En la ponencia se recogieron importantes testimonios como el de Nuria Marcos, directora general de PONS IP, encargada de cerrar el debate quien recalcó la importancia de las marcas recomendando el registro de marcas denominativas ya que “la inscripción de ‘marcas paraguas’, además de ser logísticamente más eficiente, protege mejor los productos comercializados”.