Bodegas Muga ha dado un paso más en su compromiso social con la presentación de su séptimo proyecto solidario, una iniciativa que pone el foco en mejorar la vida de personas con discapacidad física en la provincia de Battambang, en Camboya.
Lejos de ser una acción puntual, este proyecto forma parte del recorrido que la bodega lleva años construyendo a través del Club de los 300, un programa con el que canaliza iniciativas sociales con impacto real tanto dentro como fuera de España. En esta ocasión, el trabajo se desarrolla junto a SAUCE ONG, que celebra además su 25 aniversario, y que aporta su experiencia sobre el terreno para transformar necesidades urgentes en oportunidades a largo plazo.
Los primeros resultados ya son visibles. En apenas unos meses, se han distribuido sillas de ruedas, reparado otras tantas, construido baños adaptados y puesto en marcha programas de formación para jóvenes, con el objetivo de impulsar su autonomía y facilitar su acceso al mundo laboral. A estas acciones se suman otras como el apoyo a la construcción de viviendas o la distribución de alimentos, configurando una intervención que no solo responde a lo inmediato, sino que busca generar un cambio sostenido en el tiempo.
Detrás de este proyecto hay una idea clara, acompañar a las comunidades desde la cercanía y el compromiso. Así lo resume Manuel Muga, vicepresidente de la bodega, al señalar que “no se trata solo de ayudar, sino de implicarse de verdad y entender que, a veces, pequeños gestos pueden cambiarlo todo”. Una visión compartida también por SAUCE ONG, desde donde destacan que más de 200 personas ya han visto mejorar sus condiciones de vida gracias a esta iniciativa.
La presentación del proyecto tuvo lugar el pasado 29 de abril en Florida Park, en pleno parque del Retiro de Madrid, en un encuentro que reunió a más de 200 personas vinculadas al Club de los 300. Conducido por Carlos Latre, el acto sirvió no solo para dar visibilidad al proyecto, sino también para reforzar el compromiso colectivo que lo hace posible. Durante la jornada, se organizaron distintas acciones solidarias, como una rifa con experiencias y piezas relacionadas con el mundo del vino, en la que los asistentes participaron activamente.
Más allá de la recaudación, la iniciativa pone en valor una red de colaboradores que acompaña y sostiene estos proyectos a largo plazo. Empresas como Cr3A, Estuchería Vargas, Ramondin o Labelgrafic Asteria forman parte de este ecosistema que, junto a Bodegas Muga y el Club de los 300, demuestra que la suma de esfuerzos puede generar un impacto real y duradero en la vida de muchas personas.