Regalar vino ya no es la única forma de sorprender en el Día del Padre. Bodegas Montecillo, una de las bodegas históricas de la DOCa Rioja, lanza una propuesta experiencial que permite apadrinar una cepa ecológica y formar parte activa de la vida del viñedo durante todo un año.
La iniciativa se desarrolla en una parcela de tres hectáreas de garnacha tinta, el primer viñedo certificado como ecológico de la bodega, situado junto a sus instalaciones. Este espacio refleja el compromiso de Montecillo con una viticultura responsable y con una forma de entender el vino que pone el foco en el origen, el paisaje y la autenticidad del terruño.
Quienes participen en el apadrinamiento podrán asignar un nombre a su cepa, identificada mediante una placa personalizada, y recibirán un certificado que acredita su vínculo con el viñedo. A lo largo del año, se les informará de la evolución de la vid y de los momentos clave del calendario vitícola, desde el trabajo en campo hasta la vendimia.
El proyecto cuenta con el acompañamiento del equipo técnico y de viticultura de la bodega, que guía el seguimiento de las cepas y acerca a los participantes al conocimiento del cultivo ecológico. Además, la experiencia se completa con una visita privada a la bodega, junto con ventajas exclusivas en compras y actividades enoturísticas.
Con esta propuesta, Bodegas Montecillo ofrece una forma diferente de conectar con el vino basado en la sostenibilidad y la participación directa del cuidado con la vid.