Dubai

Lujo en el desierto

Dubai, el pequeño emirato del Golfo Pérsico, se ha convertido en un destino turístico nuevo y en encrucijada en los viajes entre Europa y Oriente. Con la calidad como emblema, han transformado el desierto en una metrópoli moderna sin perder la fascinación propia de península de Arabia.

Foto: Enrique Domínguez Uceta
Foto: Enrique Domínguez Uceta

Por Enrique Domínguez Uceta

Publicación Revista: 01/02/2012

Revista nº: 430

Publicación Web: 15/07/2016

El misterio y la intriga coinciden cuando pensamos en viajar a Dubai, uno de los emiratos del Golfo Pérsico que más se ha transformado en las últimas décadas, convirtiéndose en un fenómeno mundial. Como todos los lugares sin comparación posible, es necesario visitarlo para comprender su fascinación, sentir su fuerza y mudar las imágenes en certezas.

La idea de transformar una región remota y diminuta en una gran metrópoli dedicada a las finanzas y al turismo de lujo podía parecer una quimera, pero era el sueño del jeque Rashid hace medio siglo. Él lo inició y lo siguieron sus hijos, el jeque Maktoum y, desde 2007, su hermano menor, el actual jeque Mohammed. Con un desmesurado esfuerzo económico han creado una ciudad del futuro sobre las arenas del desierto, convirtiendo el litoral del Golfo Pérsico en una Riviera a la que se accede en los vuelos de Emirates que enlazan el país con 111 destinos en todo el planeta.

El emblema de la ambición de Dubai es la torre Burj Khalifa, la construcción más alta del planeta. Terminada en 2010, alcanza 828 metros, superando en un 40% a la más alta hasta ese momento. El edificio no sólo es alto, resulta esbelto y afilado, dominando el paisaje urbano con su perfil de florete acerado apuntando al cielo. Desde el mirador que se abre al público en el piso 124 se domina por completo el territorio de Dubai, que cabría en un círculo de poco más de 60 kilómetros en torno a la torre. Se contemplan los centros urbanos, el gran puerto, las zonas de negocios, la ría, las playas y el aeropuerto.

Sobre el mar han crecido las construcciones de The Palm y The World, península y archipiélagos artificiales con las que han ganado cientos de kilómetros de valioso litoral en el Golfo Arábigo. Como Los Ángeles, Dubai se ha pensado para el coche privado y la playa. El calor garantiza el disfrute del mar durante todo el año, y la vida cotidiana transcurre en espacios de clima acondicionado.

Los centros comerciales son los nuevos espacios públicos, y el más lujoso de ellos se encuentra al pie del Burj Khalifa, junto al gran lago artificial rodeado de edificios nuevos que han creado una pequeña Venecia del futuro a los pies del gigante plateado.

El nuevo Dubai

El emirato es un homenaje a la riqueza y al lujo. El centro comercial Dubai Mall es uno de los espacios más exclusivos y exquisitos del planeta. En su plaza central se extienden las mesas de un café atendido por Fauchon de París, rodeado por las tiendas de las firmas más deseadas del mundo. Mujeres vestidas con la abaya, la túnica negra femenina, y con la cabeza tapada por el sahyla, el velo del mismo color, van de compras y disfrutan del shopping entre escaparates que son obras de arte, en un asombroso despliegue de refinamiento difícil de superar.

Dubai ha ofrecido al mundo de las empresas y de las finanzas un paraíso de libertad económica, seguridad personal, alta calidad de vida, servicios exclusivos y ausencia de conflictos sociales, en un lugar alejado de grandes ciudades o de zonas de producción. Empresas y fortunas internacionales han respondido a su propuesta y el emirato se ha convertido en uno de los lugares de mayor crecimiento en el mundo, un laboratorio urbano a gran escala, con una enorme colección de edificios singulares. Es ahora un territorio de intercambio comercial y de reexportación a través del mayor puerto del Golfo.

Británicos y alemanes ya cuentan con las playas de Dubai entre sus favoritas para las vacaciones de invierno. El turismo supone una verdadera industria y su aeropuerto se encuentra entre los de mayor volumen de pasajeros del mundo. Este cambio de actividad económica ha sido un éxito y, por extraño que pueda parecer, el petróleo no supone más del 5% de la economía nacional. Actualmente es una ciudad del siglo XXI entre las aguas de color turquesa del Golfo Pérsico y las arenas ardientes del Rub al-Jali, uno de los desiertos más inhóspitos del mundo.

Los rascacielos de las empresas se alinean en torno a la gran avenida Sheikh Zayed que corre paralela a la costa, enlazando los principales centros financieros y los edificios más costosos. A lo largo de una decena de kilómetros, centenares de rascacielos forman un desfiladero por cuyo fondo circulan los últimos modelos de los coches más costosos. El escenario parece la suma de las city de Londres, Nueva York, Hong Kong, Shanghái y Tokio, con los edificios creciendo desde la arena. Al llegar al Burg Khalifa todo es superlativo: lo acompañan el mayor centro comercial construido hasta hoy y se refleja en la mayor fuente luminosa del mundo. Muy cerca se encuentran las bellas torres de Emirates, próximas a Ski Dubai, la primera estación de esquí artificial en Oriente Medio, dentro del Mall of the Emirates, un gran complejo comercial y gastronómico que incluye el elegante hotel Kempinski.

La mayor parte del nuevo Dubai se ha situado sobre la línea costera, donde han levantado el puerto artificial más grande construido hasta hoy, Jebel Ali, vinculado a una gran zona empresarial. A continuación se encuentra Dubai Marina, un exclusivo puerto deportivo, repleto de bares, tiendas, clubs y yates de lujo que enlaza con la animación perpetua de la playa de Jumeirah.

Junto a la arena ha crecido una vasta zona de hoteles de lujo, bares y restaurantes que llenan de gente The Walk, la calle que los une, al caer la tarde. The Palm, la península artificial en forma de palmera, tiene entre sus residencias hoteles formidables como el Atlantis, con acuario, centros comerciales y el restaurante Ossiano, que fundó Santi Santamaría.

Monumento al lujo

Siguiendo la costa hacia el norte se llega al hotel Burj Al Arab, autocalificado con siete estrellas, al que sólo se puede entrar a través de una reserva previa. Su silueta de velero ha sido el emblema del lujo en la ciudad desde 1996. Monarcas, jeques y grandes fortunas tienen sus villas de descanso entre este hotel y el puerto viejo, situado en una ría que se conoce como el creek.

Si se busca bien, también se encuentra el rastro del viejo Dubai, del pequeño poblado de pescadores en el creek, donde hay un barrio de casas apretadas y callejones, con restaurantes de las mil etnias que trabajan en el emirato. Es también el barrio de los mercados callejeros de olorosas especias, de perfumistas, y también del zoco de los joyeros donde los escaparates derraman grandes piezas de oro y piedras preciosas, en una de cuyas 300 tiendas muestran el record Guinness del mayor anillo de oro del mundo, con más de un metro de diámetro y 60 centímetros de anchura.

Enfrente, al otro lado de la ría, se ha reconstruido Bastakiya, la ciudad histórica antigua con las modestas construcciones de barro en que vivían los beduinos antes de que se encontrara petróleo en el Golfo. Allí se pueden ver las únicas torres de viento de Dubai, que crean ventilación y corrientes de aire fresco incluso a los 48 grados centígrados que pueden alcanzar las temperaturas en los días calurosos del verano.

En las aguas del creek pervive el puerto tradicional, lleno de dhows –navíos de madera, precarios y atestados–, que llegan a Irán en un día de navegación. Otras barcas menores, las abras, cruzan a los peatones entre las dos orillas, donde la acumulación de zocos, mezquitas y barcos aún mantiene el perfume oriental del viejo emirato.

Al visitar el país es muy recomendable acercarse hasta la Reserva Nacional del Desierto de Dubai, un mar de dunas espectacular donde se conservan 300 ejemplares del raro órice de Arabia, el antílope de largos cuernos rectos que alcanzan más de un metro de longitud. La reserva permite el acceso a una zona restringida para realizar un recorrido en todoterreno saltando al estilo de un rally del desierto. Más tarde se contempla la bella puesta de sol sobre las arenas doradas, y se cena bajo las estrellas disfrutando de una sabrosa comida tradicional. La “aventura” la organiza Arabian Adventures (www.arabian- adventures.com), filial de Emirates.

Cocinas del mundo

Además del shopping, el desierto, los rascacielos y la playa, la gran distracción en la ciudad es disfrutar de la excelente gastronomía que no puede faltar en una capital del lujo. Cocineros de 200 nacionalidades trabajan principalmente en restaurantes de grandes hoteles que ofrecen al paladar de sus visitantes una extensa fusión de cocinas, desde la europea e internacional a las especialidades de Oriente.

Los restaurantes populares se encuentran en las zonas más antiguas de la ciudad, en Deira y en Bur Dubai, cerca del creek, con cocinas de los países de origen de los trabajadores: India, Filipinas, Irán, Etiopía, Líbano o Siria. En la calle se pueden ver puestos de comida de Medio Oriente, que también se ofrece en restaurantes sofisticados como el ecléctico Khan Murjan (Khan Murjan Souk, Wafi), el libanés Al Nafoorah (Emirates Towers, Sheikh Zayed Road), o Sarai (Dubái Marina), que suponen la opción más propia y auténtica de Dubai.

Quizá el mejor restaurante en la ciudad sea Reflets, de Pierre Gagnaire, en el Hotel Intercontinental Dubai Festival City, que aparece con frecuencia elegido entre los mejores del mundo. No es el único gran chef que ha trabajado en el emirato, la ciudad atrajo también a Santi Santamaría, a Nobu Matsuhisa, y todavía trabaja en ella el televisivo británico Gordon Ramsey, que triunfa en el restaurante Verre del hotel Hilton Dubai Creek.

Muchos dubaitíes de clase media y alta disfrutan de los restaurantes situados en los centros comerciales, que son los verdaderos espacios públicos de la ciudad. El más elegante, Dubai Mall, se muestra exquisito en las mesas y terraza del libanés Al Hallab (The Dubai Mall, 2a planta). En Mall of the Emirates destacan los restaurantes del Kempinski. Y en la zona de playa de Jumeirah se encuentra una larga colección que incluye los restaurantes de hotel en Burj Al Arab, los de Hilton, Al Qsar, o Jumeira Beach, y otros muy recomendables como el iraní Anar (Souk Madinat Jumeirah, Jumeirah) o el selecto chino Zheng He’s (Mina A’ Salam, Madinat Jumeirah, Jumeirah).

La cima de la restauración de Dubai, al menos en altura, es el restaurante At.mosphere, situado en la planta 122 de la torre Burj Khalifa, abierto en febrero de 2011. En el establecimiento más alto del mundo, el chef Dwayne Cheer ofrece una parrilla contemporánea de pescados frescos y carnes llegadas de todo el planeta para disfrutar de una comida de gran calidad detrás de los ventanales de su sala. Degustar un sabroso corte de ternera de la raza wagyu en el punto perfecto que consiguen con una parrilla española Josper, mientras se contempla desde 442 metros de altura el Golfo Pérsico, se asiste a la iluminación paulatina de las luces de la ciudad y se ve ponerse el sol sobre las arenas del desierto, puede resumir en una sola imagen la mezcla de placeres y sensaciones extremas que ofrece Dubai.

Guía práctica

Cómo llegar

Emirates es la compañía aérea dubaití, una de las mejores del mundo y con mayor índice de crecimiento por sus conexiones con Oriente, Este de África y el Pacífico. Vuela diariamente desde Madrid a Dubai, a partir de 550 € + 28 euros de tasas.
 
Es muy recomendable aprovechar la tarifa Dubai Stopover, por la que si se aprovecha un vuelo de larga distancia de Emirates con escala en Dubai, es posible permanecer en la ciudad en hotel de lujo desde 27 € por persona y noche con desayuno buffet, asistencia en inglés en el aeropuerto, traslados y tarjeta descuento en 275 tiendas, restaurantes y actividades de ocio.

Dónde dormir

Hilton Dubai Jumeirah

Jumeirah Beach Road

Situado en una de las mejores zonas, frente al mar, con excelente servicio de habitaciones, spa y playa privada. Por ubicación, instalaciones y servicio, supone una de las mejores opciones para parejas y familias. Desde 174 €.

Al Maha Desert Resort

Dubai Al Ain Road

Experiencia exclusiva en la Dubai Desert Conservation Reserve, compartiendo el espacio sólo con órices y gacelas, en bungalows de lujo de estilo beduino. Piscinas y spa, restaurantes, privacidad y servicio. Desde 915 €.

Burj Al Arab

Jumeirah Beach Road

Esta torre con forma de vela se levanta sobre el agua junto a la costa. Con recepción en cada planta y una flota de Rolls-Royce blancos a disposición de los clientes, cuenta con un restaurante bajo las estrellas y otro bajo el agua, además de bares con reserva previa obligatoria. Desde 1.280 €.

Kempinski Hotel Mall of the Emirates

Sheikh Zayed Road, Al Barsha

Hotel de 5 estrellas con excelentes instalaciones, junto al Mall of the Emirates y al centro financiero, a pocos metros de la pista de esquí. Su terraza es uno de los lugares más gratos y ofrece habitaciones con vistas a la pista de esquí. Desde 268 €.

Atlantis The Palm

Crescent Road, Palm Jumeirah.

Situado en el extremo de la península con forma de palmera sobre el Golfo, la gigantesca construcción ofrece una gran diversidad de actividades, restaurantes, acuario, playa, un parque acuático y numerosas tiendas. Un destino por sí mismo. Desde 225 €.

Dónde comer

Reflets

Intercontinental Dubai Festival City, Al Rebat Street

La cocina francesa deslumbra en este restaurante dirigido por Pierre Gagnaire reconocido como el mejor en la ciudad. Sus menús cambian con la temporada y, desde el servicio a la bodega, todo resulta impecable. Desde 130 €.

At.mosphere

Burj Khalifa, piso 122

Situado a 442 metros de altura, dirigido por el chef Dwayne Cheer, ofrece pescados frescos y las mejores carnes a la parrilla, acompañadas por una magnífica selección de vinos. La sala, elegante y minimalista, extiende las vistas sobre el emirato y el Golfo. Desde 100 €.

Rhodes Mezzanine

Grosvenor House Dubai, Dubai Marina

Cocina moderna de inspiración inglesa. Equilibrado y recomendable menú degustación y servicio de calidad. Desde 100 €.

Ossiano

Atlantis, Palm Jumeirah

El restaurante que fue de Santi Santamaría, ahora bajo la dirección de Wesley Berghoff, ocupa un precioso local con vistas al tanque de un gran acuario. El menú ofrece preparaciones magníficas de pescados y marisco dentro de un menú sofisticado y completo en el que se dan la mano Oriente y Occidente. Desde 80 €.

Rive Gauche

The Address Dubai Marina

Alta cocina francesa con excelente calidad, preparación y presentación para lograr uno de los mejores restaurantes franceses en el emirato. Si a esto se une la buena relación calidad precio, se convierte en una dirección indispensable. Desde 50 €.

Khan Murjan

Khan Murjan Souk, Wafi

Los platos marroquíes, egipcios e iraníes destacan por la fuerza y acierto de sus sabores y por disponer de los productos de más alta calidad en la zona. Unido a la hermosa decoración y a la música en vivo, supone otra visita imprescindible. Desde 40 €.

Verre

Hilton Dubai Creek, Deira

El chef Gordon Ramsay triunfa con preparaciones deliciosas como las vieiras asadas con panceta caramelizada o el beef Wellington. Recomendable el menú Prestige. Siempre entre los mejores en la ciudad. Desde 100 €.

Pachanga South American Steakhouse

Hilton Dubai Jumeirah

La mejor parrilla de estilo sudamericano. Desde la carne de wagyu a las costillas y hamburguesas, todo resulta excelente, incluyendo mariscos y pescados. Música discreta en directo, un agradable local y la calidad del servicio completan una oferta recomendable. Desde 60 €.