Origen España ha presentado al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 una propuesta para que los alimentos con sellos DOP e IGP tengan prioridad en el futuro Real Decreto sobre comedores colectivos. La iniciativa se enmarca en el borrador de la norma que busca mejorar la alimentación en centros públicos y privados para personas dependientes, apostando por criterios de salud, sostenibilidad y proximidad a través de la compra pública.
La asociación plantea que estos productos obtengan ventajas concretas en los concursos de suministro, como puntuaciones adicionales o cuotas mínimas, con el fin de impulsar su presencia en escuelas, hospitales y residencias. Su presidente, Ángel Pacheco, subraya que se trata de alimentos “con garantías de origen, calidad y sostenibilidad, vinculados a una tradición que conviene preservar”.
Aunque España es uno de los países europeos con mayor número de Indicaciones Geográficas, Origen España considera que su peso en la restauración colectiva sigue siendo reducido y reclama un marco normativo que favorezca su incorporación, siguiendo la estela de otros Estados como Francia o Italia.
Entre los argumentos presentados figuran el impacto positivo de estas figuras en el desarrollo rural, la reducción de la huella de transporte y los estrictos controles de calidad a los que están sometidos los productos certificados. La entidad recuerda además que la Comisión Europea trabaja en un plan para reforzar la presencia de las Indicaciones Geográficas en la compra pública, lo que, a su juicio, respalda la necesidad de avanzar en la misma dirección en España.