Un minuto y 55 segundos. Es lo que tarda, de media, un bar o una taberna de Madrid en tomar la primera comanda a quien se sienta a su mesa. En un restaurante, los primeros platos llegan a los 18 minutos y medio, y en una cafetería un servicio ágil se resuelve en entre dos y cinco minutos. Son datos de las auditorías de los Premios LITO, que Hostelería Madrid ha vuelto a entregar este año para reconocer a los locales que mejor atienden a sus clientes.
La edición de 2026 premia a 21 establecimientos: cinco cafeterías, seis bares y tabernas y diez restaurantes. Entre ellos hay desde la Taberna Antonio Sánchez, uno de los locales más históricos de la capital, hasta Dans le Noir? Madrid, donde se cena a oscuras, pasando por Barrafina, Triciclo, Betelu, Corral de la Morería o la cafetería de especialidad Ambu Coffee. También hay premiados fuera de la ciudad de Madrid, en Zarzalejo, Alcalá de Henares, Loeches y Valdemorillo.
El secreto del palmarés no está en la cocina, sino en la sala. Cada local recibe visitas de un cliente misterioso, enviado por una consultora independiente, que evalúa en torno a 60 aspectos agrupados en 13 bloques: cómo se recibe, cuánto se espera, qué sabe el equipo de lo que sirve, cómo se coordina o con qué rapidez se cobra. Los visitantes acuden en distintos días y horas, también cuando el local está lleno, y los criterios se ajustan al tipo de negocio. Para entrar en el palmarés hace falta superar una media de 8,5 sobre 10.
La gala, celebrada en los Teatros del Canal, también quiso mirar atrás con cuatro premios de honor. Se reconoció a Mariano Castellanos, con más de cinco décadas en la sala; a Amadeo Lázaro, de Los Caracoles, tabernero en activo desde 1942; a Rocío Gandarias, de La Cococha Catering, por cuarenta años de servicio; y a la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, por su apoyo al sector.
El balance de los equipos es muy bueno. El personal saca un 8,9 de media en conocimiento del producto, y en los restaurantes la nota sube al 9,3 cuando se trata de explicar la carta y proponer maridajes. La bienvenida obtiene un 9,1 y las salas de las cafeterías, un 9,5 en confort. El punto débil está en el papel: las cartas de los locales con más movimiento se quedan en un 7,1, y sus responsables tienen deberes pendientes con las pizarras, los códigos QR y la información clara sobre ingredientes y alérgenos.
Con esta tercera edición, los LITO ya han analizado a más de 300 establecimientos desde que nacieron, en 2024, con 25 premiados el primer año, 26 el segundo y 21 ahora. Su objetivo sigue siendo el mismo: demostrar que una buena comida también se decide en cómo te reciben, te sirven y te despiden.