Carlo Petrini, fundador de Slow Food, fallece a las 76 años dejando un legado imborrable como líder un movimiento global por una alimentación buena, limpia y justa.
Gastrónomo, periodista, escritor y defensor de un sistema alimentario sostenible y justo, Carlo Petrini se convirtió en presidente del movimiento Slow Food en 1989 cargo que ocupó hasta 2022 cuando Edward Mukiibi tomo el relevo de la organización. Desempeñó un papel decisivo para dar a conocer la comida no simplemente como un alimento, sino como una cuestión de sostenibilidad ambiental, identidad cultural y justicia social. Bajo su liderazgo, Slow Food evolucionó de un pequeño grupo de amigos en el campo italiano en la década de 1980 a una red global de renombre internacional activa en más de 160 países. Petrini fue fundamental en el desarrollo de iniciativas clave como la organización de Terra Madre en 2004: una reunión de comunidades alimentarias que reúne a agricultores, pescadores, artesanos, chefs y académicos, dando voz a los que a menudo están marginados en el sistema alimentario mundial. Otro de sus hitos fue la creación de la Universidad de Ciencias Gastronómicas en Pollenzo (Italia), la primera institución académica que ofrece un enfoque interdisciplinario de los estudios de alimentos.
“Quien siembra utopía cosecha realidad”, una frase que Carlo Petrini amaba decir, según explica Slow Food y continúa, “Su energía, su determinación y su dedicación de toda la vida a los y las demás seguirán siendo una fuerza inspiradora para todo el movimiento Slow Food y para todas las personas que compartieron su visión”.