No es habitual que dos mundos tan lejanos se entiendan con tanta naturalidad como la cocina peruana y los vinos de Tokaj que encuentran en Madrid un punto de encuentro inesperado.
La propuesta nace en La Mar Madrid, donde el universo de Gastón Acurio se cruza con el de Oremus, dando forma a un menú degustación que invita a replantearse cómo se combinan los sabores en mesa.
Aquí el recorrido no sigue una estructura clásica. Se mueve por “olas”, empezando con platos frescos y directos como cebiches o tiraditos que activan el paladar, para avanzar hacia propuestas más complejas donde entran en juego texturas y mayor intensidad.
“Los vinos de Oremus encuentran una afinidad muy natural con la propuesta de La Mar Madrid porque comparten elementos clave como la acidez, la precisión y el gusto por el contraste. En una cocina donde conviven el picante, los cítricos o los ahumados, nuestros vinos aportan equilibrio y profundidad, pero sobre todo invitan a disfrutar, a dejarse llevar y a descubrir nuevas combinaciones en cada bocado” explica Jessica Julmy, directora general de TEMPOS Vega Sicilia
Lo interesante ocurre en el vaso. Los vinos buscan cambiar por completo la percepción del plato. Un aszú puede aparecer en forma de cóctel, reinterpretando un sour con un perfil más envolvente; otros vinos, como Mandolás, se integran con precisión en platos donde el picante o el ahumado tienen más peso.
Lejos de encasillar el vino dulce en el final, la propuesta juega con utilizarlo como herramienta para suavizar intensidades o potenciar matices inesperados.
Más que un menú, es una invitación a mirar las armonías desde otro lugar. Como explica Jessica Julmy, directora general de TEMPOS Vega Sicilia, “en cierto modo, compartimos una misma forma de entender la gastronomía y el vino: desde el respeto al origen, pero con una clara vocación contemporánea”.