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El sello de calidad IGP Morcilla de Burgos ya está en el mercado

La morcilla de Burgos comienza a comercializarse con la etiqueta que garantiza la calidad de ser un producto con Indicación Geográfica Protegida otorgado por la Unión Europea.

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Publicación Revista: 30/11/-0001

Publicación Web: 15/06/2020

La Morcilla de Burgos luce el sello de Indicación Geográfica Protegida tras 25 años de espera. El órgano de gestión de la IGP Morcilla de Burgos comienza a etiquetar con este sello de calidad a los 5 operadores que ya están certificados: Embutidos de Cardeña, Morcillas La Ribera, Morcillas El Revillano, Embutidos El Pozano y Morcillas San Lesmes.

Tras años de investigaciones, procedimientos jurídicos y esperas, la Unión Europea reconoce a la morcilla de Burgos con este sello que le otorga la calidad que merece. Y es que los productos que se utilizan para su elaboración son los que le han otorgado la máxima distinción, en concreto la cebolla horcal (también denominada de matanza) cultivada tradicionalmente en la provincia de Burgos y presente en más de un 35% en la composición de la morcilla junto con arroz del 15% al 30%, sangre más de un 12% y manteca o sebo del 10% al 22%. Además, esta hortaliza aporta un alto contenido en azúcares naturales y fibra.

Un producto tan arraigado a su tierra que tiene hasta una ruta propia, no sólo para degustar y conocer como se elabora este producto artesano, si no también para descubrir la provincia de Burgos con sus monasterios de la época medieval y sus pueblos castellanos ligados a la figura del Cid Campeador.

En palabras del órgano que gestiona la IGP “El hecho de aparecer en el mercado una morcilla de Burgos con el marchamo de calidad y el aval de la Indicación Geográfica Protegida es un acontecimiento que va mucho más allá de la anécdota. Es una asignatura aprobada con nota que permitirá, para siempre, que un producto cárnico emblemático y tradicional perdure en el tiempo”.