Hay recetas que nacen para quedarse. Platos que, sin buscarlo, terminan convirtiéndose en iconos y que traspasan la carta para formar parte de la identidad de un restaurante. Es el caso de la tempura de langostino tigre troceado con salsa cremosa picante de 99 Sushi Bar, una de esas creaciones que ha sido replicada en numerosos restaurantes, pero que sigue manteniendo un carácter difícil de igualar.
Su origen se remonta a los inicios del proyecto, cuando 19 Sushi Bar —la pequeña taberna japonesa que dio lugar a 99 Sushi Bar— comenzó a experimentar con nuevas combinaciones. Lo que surgió entonces, casi de manera intuitiva, terminó convirtiéndose en uno de los platos más reconocibles de la cocina japonesa de fusión en España.
El éxito fue inmediato y, con él, llegaron las reinterpretaciones. Versiones con diferentes ingredientes, variaciones en la técnica o cambios en la presentación que han intentado acercarse a la receta original. Sin embargo, el resultado nunca ha sido el mismo. La clave, más allá de la receta, está en el proceso y en la exigencia constante en cada paso.
Detrás de este plato hay un trabajo meticuloso que va desde la selección de materia prima hasta el control diario en cocina. El uso de langostino Black Tiger de alta calidad, una tempura ligera y precisa y una combinación de sabores que equilibra frescura, intensidad y textura forman parte de una fórmula que ha evolucionado con los años sin perder su esencia.
La base vegetal, aliñada con vinagreta de miso, y la característica salsa cremosa, una mezcla de mayonesa japonesa y kimuchi, completan un plato que ha sabido encontrar el equilibrio entre tradición y creatividad.
Más de dos décadas después de su creación, esta tempura sigue siendo uno de los grandes referentes de la casa y un ejemplo de cómo una receta puede trascender su origen para convertirse en un clásico contemporáneo. Un plato que muchos han intentado replicar, pero que sigue manteniendo ese “algo” que lo hace único.