El Palacio Bellas Artes de San Sebastián abrirá sus puertas el próximo mes de junio convertido en Curio Collection by Hilton. Se trata del primer hotel de la cadena Hilton en San Sebastián que contará con 81 habitaciones y suites frente a la playa de la Concha y del centro histórico.
Aunque su apertura estaba prevista para 2025, la complejidad de la rehabilitación la ha prolongado hasta este año. Se trata de un edificio de estilo Beaux-Arts construido en 1913 por el arquitecto Ramón Cortázar e inaugurado en 1914 como Teatro Bellas Artes –aunque su función original ha sido la de cinematógrafo, fue uno de los primeros espacios concebidos con este fin en el País Vasco–. Fue sala de cine hasta 1982, acogió al Orfeón Donostiarra y más tarde a la Orquesta Sinfónica de Euskadi, que ensayó allí hasta 1989. En octubre de 2017 le fue retirada su condición legal de monumento, quedando desprotegido para poder proceder a su desmantelamiento, según informa la web de Hispania Nostra.
Coincidiendo con el inicio de la temporada de verano, el hotel ya acepta reservas a partir del 1 de julio y contará con servicios como gimnasio, lobby bar y el restaurante Lotu a cargo del chef Andoni Luis Aduriz (2* Michelin - Rentería, Guipúzcoa) y el equipo de IXO Grupo.
La propuesta gastronómica y el espacio toman como punto de partida la historia del hotel y su legado cultural, “Nos gusta pensar en aquellos lugares donde artistas, viajeros o escritores se sentaban a una mesa y, entre conversaciones y platos compartidos, ocurrían cosas que después pasaban a formar parte de la historia. Estamos viviendo el desarrollo del proyecto con un entusiasmo enorme. Para todo el equipo está siendo un regalo poder seguir aprendiendo y explorar una cocina clásica llevada a la manera en la que hoy vivimos la gastronomía. Es un territorio que hasta ahora no habíamos explorado de esta manera”, señala el cocinero guipuzcoano a Diario de Gastronomía.
El restaurante ubicado en la entreplanta y el bar en la planta baja estarán abiertos tanto para los huéspedes del hotel como para el público en general, sumando así un nuevo restaurante de obligada visita al panorama culinario donostiarra.