En Frómista, Palencia se encuentra Panaderías Salazar, un negocio familiar con más de un siglo de historia. Cinco generaciones de panaderos han mantenido viva la tradición artesanal, desde que a finales del siglo XIX Petronila Salazar comenzara a hornear pan junto a las esclusas del canal.
Hoy, César Salazar lidera el obrador de la calle de la Plata con el mismo amor al oficio que sus antecesores. Heredero directo de su tatarabuela, su bisabuelo Feliciano, su abuelo Julio y su padre José María, mantiene vivo un legado que es parte del pueblo. Cada madrugada, el equipo de panaderos inicia la jornada para que, a las 6:30h, todo esté listo para arrancar bien el día desde los desayunos, con bollería artesanal y pulgas saladas, hasta empanadas de atún, bacalao o cecina.
Los panes son el corazón de Salazar. De espelta, tritordeum con amapola, chocolate y naranja, aceitunas o el clásico candeal conviven con encargos especiales para restaurantes de Palencia y Valladolid.
“Son muchos los factores que influyen en la elaboración de un pan saludable, pero uno de los principales es el tiempo. Casi todos los panes de Salazar tienen una elaboración de entre 24 y 48 horas (salvo el pan bregado que se hace en el mismo día), lo que hace que las proteínas, almidones y azúcares que tiene el cereal se vayan degradando y sean más fáciles de asimilar por el organismo, las digestiones sean más ligeras y se aprovechen mejor los nutrientes. Si en cambio, consumimos un pan fabricado en 2 horas, nos costará mucho más digerirlo ya que el trabajo no realizado durante la fermentación lo tendrá que hacer el intestino”, afirma César Salazar.
La repostería también ocupa un lugar esencial con las orejuelas, pastas de yema, cocadas o las rosquillas de palo y entre las nuevas elaboraciones destaca el panettone, elaborado con masa madre durante tres días y disponible de octubre a enero.
La panadería cuenta con otro establecimiento en Palencia capital y su local en Frómista ha sido recientemente reformado, integrando una exposición con herramientas y fotografías antiguas que rinden homenaje a la historia panadera del pueblo.