Desde su primera edición en 2003, los Aceites de Oliva Virgen Extra (AOVEs) que forman parte de esta colección destacan por su alta calidad. Gracias al esfuerzo, durante todo el año, de los agricultores que cuidan el proceso de producción, aroma, sabor y calidad.
Con la recolección temprana de la aceituna, se consiguen AOVEs más intensos, pero para ello es muy importante determinar el momento exacto de la cosecha, por lo que en Castillo de Canena emplean la agricultura de precisión. Se trata de un método que determina el día más idóneo para dar inicio a la cosecha de cada varietal, además, cuentan con una tecnología que comprueba en tiempo real la situación fisiológica de los olivos y sus necesidades durante todos los estados fenológicos. Como resultado se obtiene un AOVE de sabor intenso con un aumento en la cantidad de compuestos fenólicos y en el porcentaje de ácido oleico que contiene.
La XVIII edición cuenta con dos variedades: Picual, del Pago de la Loma del Santo y Arbequino, del Pago de la Duquesa. Ambas etiquetas rinden homenaje, coincidiendo con el centenario de su nacimiento, al pintor español Fernando Zóbel. Medalla de Bellas Artes de España y medalla presidencial del Mérito de Filipinas, entre otros reconocimientos. Su contribución al arte y el impacto en la promoción de la abstracción sigue siendo reconocido hoy en día en todo el mundo.