Castillo de Canena no necesita presentación. Su calidad, innovación y larga experiencia hablan por sí solas, pero ha llegado el momento de volver a sorprender a los consumidores. Coincidiendo con el 20 aniversario de su gama Reserva Familiar, han decidido renovar la imagen de sus botellas.
En sus etiquetas han mantenido el Castillo de Canena, el logo, la forma o los fondos blancos, pero vistos desde otra perspectiva, y han incorporado elementos que pondrán aún más en valor la labor de cosecheros y olivareros de la familia y darán especial protagonismo a la diferenciación entre “Reserva Familiar Picual” y “Reserva Familiar Arbequina”.
Otro gran cambio que notarán los consumidores en estas nuevas botellas es que han incorporado un tapón mucho más seguro, hermético e irrellenable, el “DOP".
Con esta nueva imagen quieren aportar modernidad sin perder su esencia basada en la tradición y las costumbres. Las botellas de “Reserva Familiar Picual” y “Reserva Familiar Arbequino” estarán disponibles en todas las tiendas y puntos de venta a partir de octubre.