Una dieta equilibrada permite gozar de una buena calidad de vida y de salud, eso si, si se acompaña de actividad física, este aporte de energía y nutrientes es fundamental para cualquier persona, pero sobre todo para los niños en edad escolar.
Según explica la doctora Beatriz Navia Lombán, profesora del departamento de Nutrición de la Universidad Complutense de Madrid, “en la edad escolar se forman los hábitos alimentarios que determinarán el comportamiento alimentario del adulto pero, además, los desequilibrios nutricionales durante esta etapa pueden comprometer el crecimiento y desarrollo del niño y afectar a su rendimiento físico y cognitivo”.
La Pirámide de la Alimentación Saludable española (SENC, 2018) establece como aconsejado dentro de una alimentación equilibrada, el consumo de 4 a 6 raciones al día del grupo de cereales (pan, arroz, pasta, otros cereales y patatas), preferentemente integrales.
Dados los hábitos de consumo de la población española en los que la pasta o el arroz no se consumen a diario, el pan pasa a tener un papel fundamental en la dieta a la hora de cumplir con el número de raciones aconsejadas de este grupo, comenta la doctora y añade, “los cereales y derivados son la principal fuente de hidratos de carbono complejos en la dieta. El no consumir una cantidad suficiente de pan podría conducir a desequilibrios importantes en la misma, aumentando la cantidad de energía procedente de las grasas y las proteínas”.
Sin embargo, el aporte de carbohidratos resulta deficitario en la dieta actual de los escolares españoles, según datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Alimentos en Población Infantil y Adolescentes (ENALIA, 2017).
“El pan constituye un alimento importante desde el punto de vista nutricional. Por un lado, el componente principal del pan son los hidratos de carbono (alrededor de 50 gramos por 100 gramos), mayoritariamente complejos. Por otro, presenta un bajo contenido en grasa, mayoritariamente insaturada, y no contiene colesterol”, explica la profesora. El pan, especialmente el integral, contiene fibra, vitaminas y minerales que contribuyen a cubrir las necesidades de nutrientes en la etapa escolar.
El desayuno constituye una de las comidas más importantes del día. Según los expertos, debería estar compuesto por, al menos, un lácteo, un cereal y una fruta. Según la Dra. Navia Lombán, un desayuno adecuado en la etapa escolar tiene, principalmente, cuatro beneficios:
Permite al escolar afrontar la actividad física de la mañana.
Ayuda a mejorar la dieta global, evitando deficiencias y excesos nutricionales.
Permite al escolar llegar con menos hambre a la siguiente comida.
Evita el picoteo posterior.
La campaña ¡Buenos días con Pan de Europa! impulsada por la Organización Interprofesional de Cereales Panificables y Derivados (INCERHPAN), junto con el apoyo de la Comisión Europea, ha lanzado un sello que recomienda el consumo de al menos dos raciones de pan al día, además cuenta con materiales didácticos para los niños sobre el pan, su historia y curiosidades en forma de comic. https://www.buenosdiasconpan.eu/