El restaurante Nado, con Iván Domínguez como chef y creador, ha traído un fresco soplo de aires galaicos a la capital. Una cocina única y personal de sesgo atlántico en la que el chef expresa la esencia de aquellas tierras, sobre todo de sus especialidades de interior, con grandes materias primas y una elaboración refinada que las encumbra definitivamente. Domínguez, que ya estuvo en Madrid en el Grupo Amicalia (Alabaster y el ya desaparecido Arallo Taberna), vuela ahora por libre en un difícil espacio, largo y estrecho, donde cocina y comedor –con asientos separados según las medidas sanitarias– comparten la misma sala. Una única gran “mesa del chef para todos”, con especialidades como las fabas de Loureda con crema de almejas, sopa de marisco con camarón y panceta o el llostro, éste último embutido relleno de centolla al vapor fermentada y no apto para todos los palada-res. El chef posee otro Nado en La Coruña, inaugurado en 2019, germen del estilo que ahora ha importado a la capital.
Nuevo concepto fusión
El matrimonio de empresarios formado por Lara Alonso del Cid y Borja Anabitarte, propietarios del Grupo El Mentidero, han dado una sorpresa más a sus clientes. La Mentira, es un nuevo concepto en el que se mezclan sabores de toques orientales, americanos y europeos. Una terraza climatizada y un precioso espacio interior –lo que antes era Mentidero & Gin– donde degustar un “street food” de altura: taquito de cordero e ibérico con especias, bao de chipirones con mayonesa vitello o una deliciosa ham-burguesa de solomillo de cerdo ibérico con todos los aditamentos, entre otras ofertas. Excelente relación calidad-precio para un lugar divertido y sorprendente. No faltan vinos y cócteles.
Identidad cántabra
La Maruca Castellana es el nuevo restaurante en la capital de Paco Quirós y Carlos Crespo, con una larga trayectoria exitosa en esta ciudad (La Bien Aparecida, La Primera, etc.). Una réplica del establecimiento de su homólogo en la calle Velázquez, corregido y aumentado, porque es más grande y se come aún mejor. Un gran comedor funcional y luminoso para tomar unas riquísimas rabas, fideuá de cachón, croquetas de cocido, su famosa merluza o una tarta de queso única como colofón. Todo en un ambiente dinámico y animado. Buena relación calidad-precio y numerosas opciones para compartir.
Un lujo a domicilio
Emilio Carcur, fundador de Thai Garden, se reinventa y lo hace a lo grande con un deli-very tailandés de lujo, llamado Thai Emotion de la mano de Taste Emotion Company. El chef Nathakiat Khambunruang ha creado una atractiva carta estructurada en Cocina Real Tailandesa, Triángulo de Oro, Street Food, Curries, Isaan Spicy y Noodles & Rice. Un amplio elenco de platos que llevan a casa y, si el cliente lo desea, desembalan y preparan en la mesa. Todo con sello de autenticidad y grandes dosis de sofisticación, en planteamiento y presentaciones. Según Carcur, “queremos que el cliente se sienta como si hubiera pedido un servicio de habitaciones en un hotel de cinco estrellas”. La carta en su web es sumamente explicativa de platos e ingredientes; por supuesto, tienen también Take Away. Otro lujo son sus comedidos precios y el acertado embalaje.
Primera calidad
D.Origen se ha convertido en punto de encuentro de foodies y gastrónomos madrileños. Enclavado en Moncloa, es un establecimiento informal y versátil donde encontrar una excelente tienda gourmet, cafetería y restaurante. Abierto todo el día, los chefs Gonzalo Hierro y Mario Scheffer, junto al director de sala Luis Muñoz, ofrecen lo mejor de lo mejor si hablamos de laterío, salmón ahumado, ibéricos, aceites, quesos o pastrami de brisket. Respecto a la cocina, una original y sobresaliente tortilla de pa-tatas a la cazuela o canelones de confit de pato. Espléndidas carnes y repostería varia-da (muy destacable la tarta pao de ló). Los vinos están a precio de bodega.
Con sello japonés
Si no existiera el restaurante Pilar Akaneya habría que inventarlo. Ha instaurado el primer sumibiyaki de la ciudad, una barbacoa de hormigón, madera y ladrillo en cada mesa; además es uno de los cuatro lugares de España en el que se sirve Kobe certificado y, por último, es “el” establecimiento donde, en temporada, poder probar el muskmelon, en su especie el más caro del mundo. ¡Ah!, también utilizan Kishu Binchotan de Wakayama, el mejor carbón conocido. Ofrecen dos menús cerrados (44,90 y 79,90 € sin bebidas) junto a otra fórmula de cuatro platos y un postre a elegir por 49,90 €. Es posible armonizar la comida con diferentes sakes. Su antecedente es un exquisito japonés que abrió en Barcelona hace años con el nombre de Carlota Akaneya, donde sigue abierto, y ahora ha llegado a Madrid.
Cocina de siempre
Sagrario Tradición es un lugar de culto para la cocina de toda la vida, con una carta donde encontrar platos que están prácticamente en periodo de extinción: caracoles, ancas de rana, conejo a la madrileña… Nicolás Marcos, viticultor y cocinero, ha hecho realidad su sueño de abrir una casa de comidas en la que el vino está muy presente. Reconocible repertorio de platos como los torreznos, callos, codorniz a la brasa con migas de pastor, pluma de cerdo ibérico con adobo de orza a la llama o rodaballo salvaje a la brasa. Carta de vinos con protagonismo de pequeños productores y naturales.
¡Quiero unos tacos!
Santita Carbón Mexicano ofrece también a domicilio un amplio elenco con deliciosos rellenos de cochinita, tinga de pollo o gam-bón culichi, con tortillas de maíz y arroz con frijoles como la tradicional guarnición. También guacamole, burritos, enchiladas, quesadillas o su emblemático “pollo zarandeado”. No faltan cócteles mexicanos, como un estupendo “margarita”.