La Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU (FDA por sus siglas en inglés) ha propuesto nuevos criterios en el etiquetado de los alimentos, la actual definición de lo considerado “saludable” se estableció en 1994. Se trata de que el consumidor identifique estos alimentos según las Pautas Alimentarias actuales, además de la utilización en el futuro de un símbolo identificativo en los envases que ayude a los fabricantes a mostrar que ese producto cumple con los criterios establecidos.
Más del 80% de las personas en EEUU no consumen suficientes verduras, frutas y productos lácteos, en detrimento de un consumo excesivo de azúcares añadidos, grasas saturadas y sodio, según las Guías Alimentarias para los estadounidenses, 2020-2025. Como explica el comisionado de la FDA, el doctor Robert M. Califf “Las enfermedades crónicas relacionadas con la dieta, como las enfermedades cardiovasculares y la diabetes tipo 2, son las principales causas de muerte y discapacidad en EEUU y tienen un impacto desproporcionado en los grupos minoritarios raciales y étnicos”.
De acuerdo con la definición propuesta, los productos que llevarían esta etiqueta de saludables serían:
Aquellos que contienen una determinada cantidad de un grupo de alimentos como frutas, verduras, cereales, proteínas y lácteos.
Aquellos que cumplan con los límites específicos para ciertos nutrientes como grasas saturadas, sodio y azúcares añadidos. El valor de los límites se basa en un porcentaje del valor diario necesario (DV, por sus siglas en inglés) del nutriente y varía según el alimento y el grupo de alimentos. El límite de sodio es el 10% del DV por porción (230 miligramos por porción).
En el caso de los cereales, no deberán contener más de 21 gramos de granos integrales y no contener más de 1 gramo de grasa saturada, 230 miligramos de sodio y 2.5 gramos de azúcares añadidos.
Alimentos como el salmón, los aguacates y el aceite de oliva, que según las regulaciones actuales no califican para el uso de la declaración "saludable", sí lo harían según la definición propuesta.
El agua natural sin gas y el agua natural con gas también podrían etiquetarse como "saludables". Según la regulación actual, el agua no puede ser etiquetada como "saludable".
La norma propuesta surge inmediatamente después de la Conferencia de la Casa Blanca sobre el Hambre, la Nutrición y la Salud, así como el lanzamiento de la estrategia nacional relacionada, que tiene como objetivo acabar con el hambre, mejorar la nutrición y la actividad física, reducir las enfermedades relacionadas con la alimentación y cerrar las brechas de disparidad para 2030.