La Organización Mundial de la Salud y el programa español 'Estrategia NAOS' recomiendan el consumo diario mínimo de 400 gramos de fruta y verdura variada, al igual que la Asociación 5 al día que aconseja a la ingesta de al menos cinco raciones diarias de estos alimentos.
Sin embargo, según la "Encuesta Nacional de la Dieta y Nutrición" publicada en 2014, sólo el 10% de los adultos y el 3% de los niños, con edades comprendidas entre 11 y 18 años cumplen esta indicación.
Para conseguir que cada vez más personas consuman esta cantidad de frutas y verduras, los zumos de frutas se han convertido en grandes aliados. Para ello, la industria de los zumos de frutas se esfuerza por adaptar sus productos a los formatos más asequibles y evitar incorporar azúcares añadidos, mejorando así la calidad de los mismos.
Entre los grandes beneficios que aportan los zumos destacan las vitaminas A, B, C, E, caroteno y a otros compuestos bioactivos antioxidantes, que actúan como protector celular y previenen el desarrollo de enfermedades degenerativas a largo plazo, además de disminuir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y mejorar el funcionamiento del sistema inmunológico.
La Asociación Americana de Pediatría (AAP) recomienda el consumo responsable de zumo de frutas en los niños y limita su consumo a los menores entre 1 a 6 años a 120-180 ml. y adolescentes entre 7 y 18 años a 240-360 ml.
Vitaminas:
β-caroteno (proVitamina A: ayuda al desarrollo de funciones como el metabolismo o la vista.
Vitamina B1: reduce el cansancio y la fatiga.
Vitamina C: contribuye al normal funcionamiento psicológico, al rendimiento de la energía y a la protección del ADN. Además tiene un papel fundamental en la absorción del hierro y vitamina E, reduciendo la probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares.
Vitamina B12: favorece la formación de glóbulos rojos, división celular, rendimiento de energía y la función del sistema inmunológico.
Vitamina B6: ejerce un efecto beneficioso sobre las proteínas y el metabolismo glucógeno, la función del sistema nervioso, la actividad hormonal y mejora el funcionamiento mental.
Vitamina B9 (ácido fólico): contribuye a evitar malformaciones durante el embarazo.
Minerales:
Dentro de los diferentes minerales que aportan los zumos de frutas, destaca el potasio que contribuye al desarrollo de los músculos y el magnesio que refuerza el sistema inmunológico y ayuda a la formación de los huesos, o el calcio que mejora su mantenimiento.