Los premios Espiga de la Caja de Extremadura celebran su 25 aniversario reconociendo la labor de las empresas extremeñas y la calidad de sus productos. Conocidos como los Oscars de la gastronomía extremeña que reconocen el trabajo de productores, agricultores y ganaderos y tienen como objetivo la promoción de los productos agroalimentarios de calidad de Extremadura.
La Finca El Toril en Mérida, acogió este evento que por primera vez congregó los productos de los 16 Consejos Reguladores que forman parte de la región; doce Denominaciones de Origen y cuatro Indicaciones geográficas Protegidas, un homenaje a la labor y el trabajo que hay detrás de cada una de ellas.
El cerdo y su matanza - sustento y base de la alimentación de la cultura extremeña y cada vez más presente en la gastronomía de todo el mundo - vinos, quesos, cereza del Jerte, aceites, pimentón, ternera, cordero y miel estuvieron presentes durante la gala ante más de un centenar de personas que acudieron a la cita entre los que se encontraban Toño Pérez, embajador del evento y maestro de ceremonias. Una figura de calidad que suma a la Marca España y un embajador inigualable que ha abierto el camino, arropado por las joyas que produce la tierra extremeña, presentes en todos los proyectos del chef.
Los asistentes pudieron disfrutar de un cóctel diseñado por los extremeños Alejandro Hernández (Versatil) y Rocio Maya (La Taberna de Noa) con elaboraciones como carpaccio de Vaca de Extremadura con vinagreta de trufa negra al Aceite de Monterrubio, lascas de Queso Acehúche, Miel Villuercas-Ibores, cebolla morada y microbrotes o el pionono de morcillo de Ternera de Extremadura y Pimentón de la Vera, Aceite de Villuercas-Ibores-Jara, parmentier de patata ahumada y crema de Queso Ibores, respectivamente.