Vino

La singularidad de los vinos fomenta su venta en el exterior

Las cualidades intangibles que definen el arraigo territorial de un vino son clave en la internacionalización de los vinos del Bierzo.

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Publicación Web: 03/02/2021

La falta de valores intangibles que pongan en valor el vino es el principal problema del sector en cuanto a exportaciones se refiere. Así lo revela el estudio “El arraigo territorial en la internacionalización del vino español” firmado por Rogelio Jorge Martín y elaborado por el Real Centro Universitario Escorial-María Cristina, adscrito a la Universidad Complutense, y publicado en el Anuario Jurídico y Económico Escurialense de este año.

La estrategia llevada a cabo por el Consejo Regulador de los Vinos de la denominación de origen El Bierzo durante los últimos 5 años ha servido como ejemplo de esta aplicación con un modelo de marketing territorial en el que se añaden unos atributos intangibles al vino, como su historia, el lugar dónde nace o la cultura del lugar en el que se produce.

El consumidor internacional asocia el vino a una cultura, a una tierra y a una experiencia. En la DO El Bierzo, gracias a la zonificación, consiguen trasladar no sólo las propiedades de la uva, sino el municipio o incluso la parcela donde crece. Según explica su autor, Rogelio Jorge Martín “la idea es darle al vino un valor añadido por medio de la singularidad del territorio, de cada municipio, parcela o paraje”. La clave está en “vender mejor y de hacerlo en mercados diversificados, conseguir estos objetivos requiere de una adecuada planificación de la internacionalización y saber conectar con el consumidor internacional”.

El arraigo territorial aporta una personalidad propia a cada vino si se muestra con argumentos reales y coherentes que generen confianza. “Los exportadores españoles en muchas ocasiones dan por hecho ciertas evidencias o referencias geográficas, históricas o culturales asociadas a sus vinos que para el consumidor internacional no siempre son tan claras”.